¿Delincuentes sin juicio?

Creo que una crisis económica profunda podría generar condiciones para un populismo de derecha construido desde la identidad de "la gran excepcionalidad y superioridad costarricense". Todo indica que las condiciones culturales están dadas. Somos caldo óptimo para el populismo represivo.

Esta semana el Ministro de Seguridad, del Gobierno PAC, ha apoyado un Proyecto de Ley que exigiría que no se cubra el rostro de personas detenidas (no juzgadas).

Esta medida (mostrar el rostro de presuntos delincuentes) aparenta tener un apoyo popular gigantesco.

Mostrar la cara de "delincuentes", titulan los medios. Delincuentes, así declarados por la opinión mediática. 
Es decir, declarar a personas, de forma inmediata, mediáticamente, delincuentes. Sin presunción de inocencia, sin debido proceso, es decir, sin Estado de Derecho.

Una reversión cavernaria, que erosiona derechos humanos, como los establecidos en los Artículos 5 (derecho a la integridad persona), 7 (derecho a la libertad personal), 8 (garantías judiciales) y 11 (protección de la honra y la dignidad) de la Convención Interamericana sobre Derechos Humanos.

Que quiénes sean culpables por delitos, demostrados en procesos judiciales justos, sean castigados con las penas que correspondan.

Pero mostrar el rostro de personas que NO han sido juzgadas, implica que se pueda culpabilizar mediáticamente a personas inocentes.(1)

Permitir la culpabilización mediática, carente de todo proceso que garantice justicia, no es un avance contra la delincuencia, como nos dirán los Juan Diegos y otros. Sólo es un retroceso que debilita las bases mismas del Estado de Derecho, que nos conduce a pretender crear justicia por medio de la injusticia.(2)

La conquista teórica y política, republicana e ilustrada, de la construcción de un Estado de Derecho y del reconocimiento de los derechos civiles, son conquistas de la izquierda primigenia. Y, como han señalado Fernández Liria y Alegre Zahonero, son conquistas que desde la izquierda debemos defender, proteger.


(1) Y debe agregarse otro efecto negativo, que me ha señalado la compañera Paula Román: “estaríamos entrando a un entorpecimiento cuando se entra a la fase de reconocimiento dentro de los procesos, porque ya los medios habrían difundido tanto la imagen que el reconocimiento que haga una presunta víctima o que haga unx testigo perdería el peso que tiene actualmente-que es bastante-. En fin una iniciativa que por todas las aristas es perjudicial, excepto para aquellxs quienes quieran únicamente hacer un linchamiento público y social y saciar morbo.”.

(2) La injusticia potencial ha sido sellada por el Ministerio Público, en criterio presentado al Expediente, donde señala que “la supuesta información que obtendría el público al poder observar quién o quiénes fueron detenidos, no es proporcional a la afectación del derecho a la imagen del sospechoso de cometer un delito y al principio de inocencia que tiene toda persona sometida a un proceso penal”.