Estar _ S O L O
Qué feo sentirse solo. Es un sentimiento que le gana la batalla a uno a veces. El rechazo es algo a lo que uno se llega a acostumbrar y por eso el estar solo, más que un gusto, es una costumbre. Va más allá de estar físicamente acompañado o alienado, es la incomunicación de mi mundo interior; hay una puerta que no puedo abrir por más que quiera. Es escuchar los gritos de su mamá pareciéndose a los de su papá (que aún me duele y no sé por qué) — usted es un vago, usted tiene que considerar, usted es un egoísta. Es decir una línea incómoda en un círculo social y sentir miradas en los hombros y en las orejas.Es levantarse en la mañana esperando a que algo pase en el día y terminar acostado escuchando “Creep” en cualquiera de sus versiones- qué difícil es verla irse por la puerta.
Quisiera callar todo por un momento, ¿por qué el mundo es tan ruidoso? Por eso escucho música, para olvidarme que aborrezco el sonido de la cotidianidad - QUIERO GRITAR, QUIERO ARRANCARME LA CARNE DE LA PIEL. No pasa un día sin que la idea de matarme sea una consideración y es cansado vivir bajo esa premisa: cualquier cosa es mejor que yo. A veces, siento que no le tengo que hacer caso a las voces dentro de mí porque al final son sólo eso, voces, pero qué difícil es hacerlo cuando les veo una cara tan vívida y presente. Me acuerdo que en el kínder mis compañerxs me tiraban cosas y no me hablaban y por eso, yo siempre pasaba pensando aún cuando la maestra me llamaba; yo estaba en mis pensamientos, no ocupaba los de ella o el centro de educación o los de la gente en general. A veces siento que no estoy deprimido, sólo estoy cansado de mi vida y es aburrido que todo sea siempre igual — quizás por eso sigo fumando con dos soplos en el corazón y una advertencia al respecto. Estoy harto de sentir que abrumo a todos con sólo existir y que las palabras alentadoras se sientan tan bien- soy adicto a ellas porque nunca las tengo, y quizás por eso soy adicto a usted. Quisiera sentir que no me importan los otros, pero cómo no me van a importar si existen y son reales - siempre paso soñando y los otros me bajan de mi nube. A veces pienso que me convendría tener los pies en la tierra y sólo aceptar lo que ya es, pero al fin y al cabo, es sentirme atado a la idea de que nunca consigo que mi vida cambie y que sigo siendo el mismo chiquito que no le pone atención a su maestra porque está ocupado pensando, soñando que es más que este bulto de decepción llamado Josué Chacón.
