Durante siglos se ha mantenido una disputa constante entre aquello que se conoce como la “alta cultura” y la “baja cultura”
Dime que consumes y te diré quién eres
Carolina Flechas
911

No podría estar más en consonancia con tu reflexión. La sociedad parece empeñarse en diferenciar el consumo para distinguir y enaltecer a algunos y meter a otros en el saco de los inferiores y menos cultos. Es el mismo ciclo de siempre a lo largo de nuestra historia, y tú lo reflejas perfectamente con los ejemplos. Sobre todo, me pareció fundamental resaltar cómo mencionas estos dos conceptos de alta y baja cultura, me recuerda a lo que decía Ortega y Gasset; ese rechazo que sentía hacia el auge de «las masas» que amenazaban «la alta cultura». También me recuerda a los pensadores de la Escuela de Frankfurt, a Adorno y Horkheimer con sus teorías sobre las industrias culturales y el capitalismo, o a Hannah Arendt. Mil aplausos, me ha encantado la lectura.