FRANCIS ALŸS ESCULTOR SOCIAL

El arquitecto belga Francis De Smedt (1956) mejor conocido como Francis Alÿs, llegó a nuestro país en 1986. Después de cumplir un proyecto del gobierno de Bélgica para socorrer a los afectados del terremoto del 85´, se quedó a radicar en el centro histórico de la Ciudad de México y con ello, inicio su carrera artística. En su proceso creativo ha sumado expresiones como la pintura, el video, el dibujo o la escultura social.

A la manera del land art, semejante a la línea sobre pasto que realizará el artista Richard Long, la acción “Something making something leads to nothing” -Algunas veces el hacer algo no lleva a nada- (1997) consistió en arrastrar un gran cubo de hielo alrededor del barrio de Tepito, este bloque iba dejando una línea de humedad que al poco tiempo se borraba, el mismo bloque, al ser arrastrado todo el día, termino siendo una pequeña piedra de hielo. Francis Alÿs realiza con este gesto un primer acercamiento al espacio público y con el paso del tiempo una de sus obras más reconocidas.

El trabajo de Francis Alÿs cuestiona al arte mismo y abre fronteras, entre ellas, los límites creativos que determinan trabajar en el taller o para los canales tradicionales de exposición. Escribe el curador Cuauhtémoc Medina sobre este artista: “Uno de sus principales ejes radica en la capacidad de reinventarse, en su negativa a establecer una rutina de producción”. Alÿs apuesta por proyectos que vinculen a la sociedad ajena al mundo del arte y que la experiencia estética incida en ella. Realiza lo que el artista alemán Josep Beuys llama “escultura social”, una especie de performance en donde existe una estrecha relación entre la sociedad y el creador, o mejor dicho, incitador de acciones, pues es difícil determinar el límite creativo de sus obras. Piezas que a su vez, se convierten en testigos, de una profundización entre los participantes, a una contemporánea noción del arte.

Reel-Unreel (2011) por ejemplo, es una video-instalación que muestra a dos niños jugando con un carrete de película alrededor de la ciudad de Kabul en Afganistán. Un niño enrolla y el otro desenrolla y con este pretexto, produce una fotografía en movimiento de la población, un retrato contemporáneo, un paisaje a la manera de Velázquez pero con los mecanismos actuales de creación y conceptualización. Esta obra fue realizada en colaboración con Julien Devaux y Ajmal Maiwandi y demuestra los vínculos que hace Alÿs con otros creadores.
Ciudades como Cuba, Lima, Nueva York, Londres o Jerusalén ha visto el desarrollo de proyectos artísticos de este creador belga, artista que además, relaciona su quehacer a conflictos políticos, migración, fronteras o todo aquello que sea de interés para el cuerpo social con el que trabaja. Produce gran parte de sus reflexiones sin miramientos en la cotidianidad y sin técnicas fijas del arte tradicional, y no por ello sus obras son menos artísticas o estéticas, pues él comprende que el arte y la estética son una experiencia y no una mera composición visual.