NUEVA MÚSICA DE PROTESTA

En 1973 Victor Jara fue detenido, torturado y machacado de los dedos por militares del estado represor chileno, encabezado por Augusto Pinochet. Asesino del músico. A Víctor le bastó una lírica inconforme y una guitarra para hacer enojar al gobierno y ser asesinado, pero nunca silenciado, su trabajo supero represiones, desafió el tiempo y alcanzó la libertad.

Victor Jara (1932–1973)

De los 60´s a los 80´s y gracias a las dictaduras latinoamericanas, la música de protesta se extendió a lo largo y ancho del continente. Mercedes Sosa, Alfredo Zitarrosa, Silvio Rodríguez, Oscar Chávez, Gabino Palomares o el mismo Jara son un ejemplo de ello. Musicos que hacían canciones que hablaban del explotado, del estudiante reprimido, del salario que no alcanza. Utilizaron la musica como un arma para denunciar y lastimar a los verdugos. La música se sabe, ha sido un apoyo importante en la lucha social y un medio para extender el mensaje de integración y conciencia común. En esas décadas, el ritmo musical y popular de cada región era el pretexto para vertir sobre ellos los discursos de protesta, el son, los huapangos, la salsa. Pero en los circulos universitarios se utilizaba principalmente una guitarra y la voz del cantante para crear las melodías.

Mercedes Sosa (1935–2009)

Con el paso del tiempo, la transformación de los métodos para hacer música cambio y con ella la de protesta, que muto en lo formal pero no en lo ideológico. En 1996 por ejemplo, y solo para contextualizar, apareció el disco “Mucho Barato” del trio regiomontano Control Machete y en 1997 los álbumes “¿Dónde jugarán las niñas?” de Molotov y “República de ciegos” de Resorte. Estos tres discos fueron frescos ejemplos en México de nueva música de protesta hecha con ritmos del hip-hop, similares a lo que se estaba haciendo en los Estados unidos con grupos como Cypress Hill, Rage Against the machine, Bestie Boys o Red hot chilli pepers. Estas tres agrupaciones mexicanas, escribían canciones que reclamaban y señalaban al gobierno, se enfurecían y lo expresaban con rap.

Portada del disco MUCHO BARATO (1996) de Control Machete

En la primera década del mileno, raperos como bocafloja, Akil Ammar o Menuda coincidencia, de nuevo solo para contextualizar, han sacado grabaciones independientes y con nuevas formas para hacer música de protesta. Es gracias en buena medida, a las redes sociales y las nuevas tecnologías, que este movimiento comenzó a extenderse y poco a poco y en cada región del país, brotaron una enorme cantidad de propuestas con este estilo.

Menuda coincidencia

En Tlaxcala, provincia señalada como importante centro de trata de personas, se presentó en fechas recientes, en alguno de sus recintos culturales, un proyecto de video con música de protesta hecha con rap, producidos por Miguel Minor. “Esponjas de Vinagre” son dos videoclips que abordan el tema de la “trata de personas” en la entidad. En la prostitución se obliga a las mujeres a utilizar esponjas de vinagre en la vagina cuando están en menstruación, pues con esto detienen el sangrado y pueden seguir trabajando. En los videos se puede apreciar los trabajos de hip hop inspirados sobre estos problemas sociales de Zurdo Cimarrón y DH7, que realizan una música de protesta propia de los tiempos y contexto en el que se encuentran.

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