Pesan y quieren caer, la fuerza de voluntad gana y se abren de nuevo. No por tanto tiempo ya que al parecer mis ojos detestan la luz y necesitan cerrarse. Ni yo como su reina les puedo negar ese placer. Debería agradecerles, ¿quizás?Gracias ojos por cansarse, dormiré y en mis fantasías soy una benévola y gentil reina. Adiós realidad, un gusto las horas que pasé viviéndote. Tengo que irme pero ya regresé, sabes que ni tú te soportas.