La óptica de la vida
Tenemos días bueno y malos, pero los malos también son buenos. A estos los llamo los días de reenfoque. No hace mucho le comenté a alguien que hay que aprender a tomar los momentos estresantes o negativos y convertirlos en algo bueno, simplemente dar un cambio de perspectiva. Una de las cualidades de las personas exitosas es que siempre tienen una perspectiva optimista, y es el optimismo lo que nos lleva a la superación. La pregunta es ¿cómo de lo malo puedo obtener un resultado bueno? En mi experiencia, las mejores decisiones las he tomado en mis peores días. ¿A qué se debe esto? Es evidente que uno no quiere volver a experimentar una situación desagradable, ahí es donde comienzo a analizar cómo llegué a ese estado y me reenfoco para salir del mismo. Es el proceso de idealizar diferentes escenarios a base de una buena toma de decisiones. Entonces, es de momentos frustrantes que logramos reenfocar nuestro camino hacia donde sí queremos estar, dar un cambio óptico. Muchas veces nos volvemos un ocho, pero solamente tenemos que cerrar los ojos y verlo desde otra perspectiva. No estoy diciendo que sea sencillo, pero pensarlo es el comienzo para realizarlo.
Jorge Agosto Nieves
Bono: Agosto 2017
