Dia 2

No desparramar energías en vano.

Eso aprendí ayer. Frente a una negociación un tanto cerrada, tenía dos caminos. El primero enfocarme, invertir mas tiempo, insistir todas mis energías y lograr aumentar el ofrecimiento.

Pero tomé otro camino, desistí y me enfoqué en el siguiente caso. Guardé fuerzas para la próxima negociación y logré un mejor resultado que en la primera.

No digo que siempre funcione, pero muchas veces al empecinarse en conseguir algo, pierdo la perspectiva y todo queda fuera de foco.

El día 2 de ésta búsqueda es intenso, comienzo a sentir algunos calambres, pero voy bien. Es que cuando la vida carece de objetivos trascendentes por los cuales trabajamos, para hacerlos realidad, entonces el presente se rinde por falta de propósito.

Hay dos primas hermanas que me distraen, ellas son la comodidad y la conveniencia. Voy a necesitar mucha fuerza de voluntad para seguir éste camino.