Necesitamos diálogos honestos

En miras al #CaféLiterario del Sábado 7 de mayo que estoy organizando, me han surgido algunas propuestas. Otros me han dado sugerencias y en su gran mayoría, a primera vista, todos tienen las mejores intenciones de ayudarme.

Parece que la solidaridad está en alza.

Pero quiero poner un ejemplo para comenzar la historia de hoy. Tengo un amigo de la infancia, que cuánto le conté de mi #CaféLiterario, se entusiasmó y me expreso de movida, sus verdaderos intereses.

En un par de audios de WhatsApp me comentó que él estaba viviendo un año de promoción y establecimiento de su proyecto personal. Hace un tiempo había publicado un libro y quería difundirlo. Sin vueltas, me pidió un espacio para promocionar no sólo su libro, sino su actividad profesional.

Creo que necesitamos menos conversaciones de WhatsApp y mas diálogos honestos.

Al comenzar a transitar los últimos 10 días previos al #CaféLiterario, el vértigo de algunos comentarios que me llegan me asustan un poco. Digo que me asustan, porque estoy viendo que el mercado editorial está viviendo días complicados.

¿Será verdad que todos tenemos un precio?

No puede ser posible. Si estamos en un ambiente fraternal y donde todos somos mejores amigos. Pero parecería que, a la hora de hacer números, cada uno empuja su propia quinta.

Me gustaría hacer algunas aclaraciones sobre el #CaféLiterario.

El evento lo organiza Jorge Amado Yunes junto a un grupo de amigos.

Si algo sale mal, el responsable seré yo, si algo sale bien es porque pude rodearme de gente más virtuosa que yo.
No me simpatiza la gente que me da vueltas.

Si queremos transformar nuestra cultura con nuestros principios, debemos tener diálogos honestos. Así como la honestidad se percibe de lejos, la hipocresía termina despintando los mejores cuadros al final de la película.

No me molesta que todos tengamos intereses, pues es lógico, en un mundo donde cada uno deba defender cada uno su propia quinta. Pero me molesta que construyamos plataformas con diálogos deshonestos. Lo que me molesta, es ir a reuniones sin saber de lo que vamos a hablar.

Así como un lector de novelas, necesita un solo párrafo para darse cuenta si será interesante o no el libro. De la misma manera la vida nos va curtiendo con tantas frustraciones que, cuando un proyecto parece Disney, salimos corriendo pensando que todo en una gran ilusión. Queremos salir a cambiar el frente de la casa, pero en nuestra cocina la mugre se está amontonando.

Es justo ahí, cuando te das cuenta que Papá Noel no existe. O como dice el refrán, cuando la limosma es grande, hasta el santo desconfía.

En mi Facebook.com/JorgeYunes grabé un video de 6 minutos donde explico cómo nació éste proyecto y cómo se fueron abriendo las puertas para realizarlo. El #CaféLiterario no tiene ningun Sponsor, mas allá de la arriesgada actitud de los oradores, de subirse a un tren que estamos conduciendo junto a un grupo de amigos.

Algo me sugiere, qué éste deseo nació en el corazón de Dios, porque mientras escribo éstas líneas, un Pastor Jóven que quiero mucho, me dice que le pase los datos de la cuenta, ya que quiere anotarse ya que hace tiempo que viene con la idea de escribir un libro y éste #CaféLiterario lo está alentando.

Si todavía no te inscribiste, escribime a jorge.yunes@gmail.com

¡Te estoy esperando!

Un libro es un objeto plano con muchos garabatos oscuros divertidos. Pero una mirada a él, y ya estás dentro de la mente de la persona. La escritura es quizás el mayor conector social de todos los tiempos. Los libros son legados eternos, que nos inspiran y nos proyectan a seguir inspirando a otros.