Primavera que vuelve

Para definir lo que el otoño se llevó

Los conflictos tienen características similares a las 4 estaciones del año.

Primero arranca el verano donde nos sacamos “los trapitos al sol”. Frase argentina para definir un diálogo entre dos personas que se reprochan actitudes negativas del pasado.

Luego viene el otoño donde comenzamos a conversar, mientras los árboles comienzan a dejar caer sus hojas, nosotros comenzamos a desnudar las intenciones buscando la verdad que cada uno trae al conflicto.

Luego que llegamos a los intereses, llega el invierno y con el, cada uno se siente desnudo frente a la otra parte y recurre a diferentes estrategias para abrigarse, mientras el mediador comienza generar un clima agradable de confianza.

Finalmente llega la primavera donde el mediador busca cubrir la necesidad de cada parte, creando nuevas opciones de mutuo beneficio. Así como los árboles vuelven a florecer, un espacio sincero y colaborativo sobre el conflicto, puede generar múltiples respuestas a lo que parecía un solo conflicto.

De la misma manera que los árboles se desvinten en Otoño-Invierno para florecer en Primavera-Verano, los conflictos se irán transformando en acuerdos siempre y cuando se respeten los tiempos de cada parte, mediante la conducción del proceso por el mediador.