Resistiendo la tentación de conformarme

La resistencia por volver a escribir aquí fue una dura lucha. No encontraba muchas razones para volver a escribir. Aunque el romance de ver la hoja en blanco y conquistarla con mis palabras me sostuvo por semanas, meses…

Una de las razones mas fuertes de mi “stop” fue y sigue siendo, llegar a tener mi manuscrito para que alguien lo transforme en libro. Pero debo confesar que no avancé mucho en éstos 78 días de silencio. La rutina de la agenda diaria me devoró.

¿Por qué volver a escribir?

Porque siento lo que siente un pez cuando vuelve al agua o lo que siente un árbol en primavera. Porque me siento vivo como el aire que me pega en la cara cuando ando en bici. La sensación de tomar una ducha de agua caliente un día frío. La emoción de dormir en una cama al estrenar sábanas nuevas. Éstas emociones pueden explicar de alguna manera lo siento hoy, al volver a escribir.

Cuando identificamos una pasión en nuestras vidas, que se convierte en un motor saludable, tenemos que dedicar diariamente un tiempo para fortalecer la pasión. Yo hice todo lo contrario.

Cuando había establecido una rutina saludable de escritura diaria, los vaivenes de mi andar construyeron varias excusas para abandonar mi rutina. La curiosidad por volver a experimentar la adrenalina de apretar el “publish” volvió y aquí estoy de nuevo.

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