Del factor de atracción a satisfacer las necesidades de las masas.
Cuando nace un startup, siempre debe buscar traer algo nuevo a la mesa. Una oferta que atraiga al público y dispare su adopción.
Esto lo vemos con instagram y su oferta de fotos-hermosas-por-cualquiera gracias a sus filtros. En snapchat con sus fotos-que-desaparecen-a-los-segundos. En vine con sus vídeos-de-6-segundos. En pinterest con sus tableros-de-contenido-propio-o-de-terceros. (¿Ahora ves por qué Google+ no despegó?)
En esta etapa las plataformas son complemento, y se enriquecen de usarse en conjunto. Todos son amigos de todos, y el “hagamos cosas en conjunto” es la onda.
Si el startup logra encontrar ese diferencial, y posicionarse ante el público, pasa a un nuevo problema, ¿cómo mantenerlos por más tiempo? y aquí es donde comienzan a integrar funcionalidad “tradicional” de forma que pueda aumentar el uso de sus usuarios, generando un nuevo nivel de competencia entre plataformas.
Es cuando vemos a Twitter buscando mejorar su componente de mensajería privada y su suite para administración de tu cuenta, a instagram también fortaleciendo su mensajería privada, aplicando algoritmos en su timeline y potenciando ads, a snapchat permitiendo tener memoria, a FB Messenger incursionando en bots, mensajería encriptada y filtros.
Y con tanta funcionalidad, ¿cambia la esencia de las plataformas?, hicimos una encuesta rápida en tresensocial y el 51% nos dijó que sí.
El usuario siente el cambio, el gran reto de las plataformas es cómo seguir creciendo manteniendo la esencia que atrajo a los usuarios en primer lugar.
Para reflexionar.
P.D. Cuando doy mentoría en incubadoras, de los primeros puntos que les enseño a los emprendedores es a revisar su oferta en relación a lo que yo llamo “la matriz de lo establecido”, pero eso es otra historia.
