AMLO existe por ti.

Por ti que tachas a la gente que no piensa como tú de pendeja e ignorante. Por ti que te burlas de quien habla lento, dice “dijistes” o “venistes”, o no sabe pronunciar inglés. Por ti que etiquetas a la gente morena, de apariencia humilde o con tatuajes como pobre, jodida o delincuente. Por ti que constantemente expresas que te da asco lo popular del reggaetón o la banda y la llamas música de nacos. Por ti que haces chistes de “yo sí estudié” como si los otros millones de mexicanos hubieran tenido la opción y la rechazaron. Por ti que te molesta que haya gente pidiendo dinero o marchando en las calles y por adentro piensas “Pinches huevones, pónganse a trabajar”. Por ti que has podido gozar de un servicio de salud digno o una buena comida en un restaurante mientras del otro lado hay alguien que te atiende o te sirve que tiene una familia con hambre. Por ti que tu mayor aporte al país es compartir memes y opiniones en Facebook desde tu iPhone que pagaste a 24 meses sentado en tu depa rentado de algún barrio hipster. Por ti que a medida que lees este texto piensas que lo ha escrito un típico pejezombie chairo.

Pues no. Cuando en este texto digo “por ti” lo hago viéndome al espejo y recordando mi cara de incredulidad cuando me enteré del resultado de las elecciones norteamericanas. Mi pensamiento durante todo el proceso electoral había sido el mismo:

“Obvio no va a pasar. El tipo es un mal chiste. Hay que ser un completo imbécil para votar por él y no puede haber tanta gente pendeja para llevarlo a la presidencia. Sus seguidores son zombies sin ideas propias…”
Clásica actitud soberbia de quien cree que el mundo no es más que las 30 personas con las que convive a diario y su feed de Facebook.

Lo que en ese momento no vi -pero hoy está más claro que nunca- es que aquello que provoca que los tipos mesiánicos que ofrecen soluciones milagrosas aparezcan y crezcan en popularidad, es justamente el gran descontento generado por la enorme indiferencia de gente como tú y yo hacia la mayoría que vive en pobreza, miseria y sin igualdad de oportunidades.

De hecho, después de analizar muchas opiniones y comentarios de la gente que apoya estos movimientos, me atrevería a afirmar que lo que más le molesta a aquellos que viven -o sienten que viven- en una situación de desventaja, no es que las “mafias del poder” existan y todos los días nos chinguen dinero y calidad de vida, sino que existamos tantas personas tan cómodas con nuestra situación que ya somos inmunes a la indignación y rabia que debería provocarnos un avión multimillonario, desfalcos completos a un estado, que le apliquen agua a niños con cáncer, estafas maestras y un aeropuerto inflado, construido a la mala y lleno de corrupción, etc.

Porque aparentemente como tuviste una buena educación, tienes un trabajo decente, vives en un buen lugar, tienes chance de irte de viaje, comprar cositas en internet, salir a cenar o tomar a lugares de moda, ir a conciertos, estrenar ropa cada mes y teléfono cada dos años, entre otras cosas; naturalmente no eres partidario de ningún cambio que ponga en riesgo ese nivel de vida. Mientras las balas no lleguen a ti o a tus seres queridos, mientras la comida siga en tu mesa, mientras tú no tengas que preocuparte por cosas más complejas que si el huevo es orgánico y de libre pastoreo, lo que le pase a los demás te viene valiendo madres.

Y no, no te quiero hacer sentir culpable de tu buena fortuna, pero sí quiero que seas consciente de que todo eso que tanto te molesta de AMLO y la gente que lo apoya, es precisamente lo que los une y los tiene como la voz más popular en estas elecciones. Tu indiferencia, tu desprecio, tu comodidad con el status quo simplemente porque al menos a ti no te ha ido mal en la feria. Todas esas personas que lo siguen y lo apoyan simplemente le están gritando al mundo que están absolutamente hartos de ser un cero a la izquierda para ti, y de tu falta de empatía y humanismo hacia las preocupaciones de los demás.

Así que si tanto te molesta AMLO es porque tú lo creaste. Él es la voz de millones de mexicanos que no han sido tan afortunados como tú. Para ellos, cualquier discurso que diga: “Me voy a chingar a quien te ha chingado durante años” va a ser mejor que cualquier propuesta inteligente o campaña de terror. Ha pasado muchas veces y seguirá pasando mientras como ciudadano no te des cuenta que la desigualdad, el egoísmo y la indiferencia tarde o temprano le cobran factura a cualquier sociedad.

Sí compatriota clasemediero: Son tus ganas de pretender que eres parte de ese 1% de la alta sociedad y despreciar a los que están abajo de ti lo que provocó que un personaje como AMLO se alimentara de odio y se hiciera enorme durante 12 años. Es tu mamador afán de idolatrar a ricos que labraron su fortuna en el robo, la desigualdad y la injusticia lo que hace que la división de este país cada día sea más profunda. ¿Y lo peor sabes qué es? Que gane AMLO o gane Anaya tú te quedas igual: Insatisfecho e infeliz por no ser de “los de arriba”, sumergido en la medianía y la utopía, pero con el consuelo de no ser de “los de abajo”. Partiéndote el culo diario para hacer más ricos a los ricos y mantenerte distante e indiferente de los que consideras pobres. Tú eres el creador de este desmadre, en realidad AMLO existe por ti.