Los que estamos en tecnología debemos contribuir con la educación de los chicos
Mientras nuestros gobiernos reparten computadoras para achicar la brecha digital en la estadística, aprovechemos este proceso para colaborar en la formación
En 1997 comencé a desempeñarme en el mercado digital de las noticias, cuando muchos diarios se limitaban a subir unas pocas notas de su edición impresa y ni siquiera ofrecían cables de última hora.
En ese tiempo no había nacido mi primer hijo. Hoy tengo tres nativos digitales que usan las pantallas como centro de operaciones: juegan, ven películas y series online, se informan, y hacen todos sus trabajos de la escuela.
Mis hijos tienen “la suerte” de tener padres muy involucrados en la vida online, que compraban sus libros y CDs en Amazon en 1999 y llegaban por correo a nuestro departamento en el barrio porteño de Palermo.
En Argentina y Uruguay se han puesto en marcha las políticas que apuntan a reducir la brecha digital con el reparto de notebooks gratuitas a los alumnos de las escuelas. El Plan Conectar Igualdad (Argentina) y Ceibal (Uruguay), son buenas propuestas que apuntan a lograr una mayor igualdad en el acceso al conocimiento.
Nadie duda de que todo el conocimiento universal está en la WEB. Cuando veo a un chico con guardapolvo blanco y su notebook abierta, sé que ese niño puede acceder a los mismos contenidos que disponen los hijos de Bill Gates o de Steve Jobs.
Pero hay algo que me preocupa: el uso de estos dispositivos, las técnicas para sacar provecho del conocimiento en la red no son bien explicadas por los maestros en las escuelas, simplemente porque no saben cómo hacerlo. Ni los docentes, ni los directores, ni los ministros de Educación ni los Presidentes saben usar Internet.
Por eso creo que es hora de que los que estamos en este “mercado digital”, los emprendedores, las empresas tecnológicas, los usuarios avanzados de la red, los que vivimos online y trabajamos en la red debemos aportar nuestro conocimiento y experiencia para formar docentes, directores y contribuir con los alumnos que se conectan para que descubran las enormes posibilidades de aprendizaje que tienen disponibles gratuitamente.
Los chicos necesitan menos “maestros Ciruela” que intenten enseñar cosas que están mejor explicadas en videos de YouTube de 3 minutos. En todo caso que los docentes sean guías que los orienten en la adquisición de sus conocimientos, pero sobre todo, de formación como ciudadanos responsables.
Hago un llamado para que quienes estamos en la comunicación digital y vivimos online nos comprometamos a contribuir para educar digitalmente a las escuelas de nuestra comunidad.
Tal vez talleres en escuelas, charlas, encuentros para que los responsables de formar y los educandos conozcan las posibilidades que tienen al alcance de un click.
El futuro nos lo agradecerá.