CRISTO YA VIENE

Oigo los pasos galopantes a lo lejos, y el fuerte viento que golpea mi pecho. Intento no morir en el intento, para despertar nuevamente en el proceso. Primero, fijar el objetivo, segundo, correr a la meta, y tercero, alcanzar el mérito. Si caigo, me detengo, pero prefiero detenerme cayendo, que no avanzar por miedo. Miedo, confusiones, preguntas. Quizá tenga un poco de todo ello, pero nada detiene mi andar. El panorama del horizonte se ve nublado, pero sé que aguarda allí. Allí, a donde él me llamó, mas allá de las estrellas, aún mucho mas allá. Para ello, es que me aferro de su mano, y camino sobre el mar. Lo cruzo, si, lo estoy cruzando y no pienso mirar atrás. Espérame, grito, hacia allá me dirijo papá.

Oigo los pasos galopantes a lo lejos, y el fuerte viento golpea mi pecho. Él está viniendo, lo sé. Sus palabras se tatuaron en mi mente de que él volverá. Mi figura ejemplar, con poder sin igual. Y lo mejor de todo, que él si es real. Él está viniendo y yo hacia él estoy corriendo, si, hacia él, pues no me quiero quedar acá. Su llegada los deslumbrará y a los escogidos nos llevará.

Oigo los pasos galopantes a lo lejos, y el fuerte viento golpea mi pecho. Dolor, cansancio, hambre, sed. Todo lo malo desaparecerá. Y yo, yo lo adoraré por la eternidad.

One clap, two clap, three clap, forty?

By clapping more or less, you can signal to us which stories really stand out.