«NO ESTÁMOS BAJO LA LEY»

«Muchas veces escuchamos esta frase: « NO ESTAMOS BAJO LA LEY SINO BAJO LA GRACIA.» Como excusa para justificar algunas prácticas.

¿Qué quiere decir en realidad no estar bajo la ley, sino bajo la gracia?

No estáis bajo la ley’ no quiere decir: No estáis bajo la obligación de obedecer los preceptos de la ley moral; sino que significa: No guardar la ley con el fin de ser salvados. El apóstol afirma en este versículo que los cristianos no están bajo la ley como un medio apropiado de justificación o santificación real y eficaz, y si lo están, su caso está absolutamente perdido; porque el resultado inevitable es la ruina.

«Por tanto, que nadie abuse de esta declaración imaginando que de algún modo da motivos para creer que los cristianos están libres de la obligación de obedecer los preceptos de la ley moral.

«No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir. Porque de cierto os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará de la ley, hasta que todo se haya cumplido. De manera que cualquiera que quebrante uno de estos mandamientos muy pequeños, y así enseñe a los hombres, muy pequeño será llamado en el reino de los cielos; mas cualquiera que los haga y los enseñe, éste será llamado grande en el reino de los cielos’ (Mt 5:17 – 19)

Así que, lejos de Cristo haber revocado la ley, lo que hizo fue afirmarla claramente: ‘hasta que pasen el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará de la ley, hasta que todo se haya cumplido’. Con estas palabras anuncia la perpetuidad de la ley. Mientras duren el cielo y la tierra, la ley va a perdurar y, por implicación necesaria, las obligaciones duraderas que tienen todos los hombres de cumplirla perdurarían igualmente.

  • -Parte. de los comentarios de Calvino sobre Romanos 6:15: «Mala cosa es abusar de eso pensando que la abrogación de la Ley pueda abolir la justicia que Dios enseña y ordena por ella, porque tal cosa no se refiere a los mandamientos de la buena conducta, que Cristo confirma y establece, más bien que suprime, (Mat. 5:17). He aquí la verdadera y recta solución, a saber: Que solamente la maldición de la Ley ha sido quitada, la cual, sin la gracia, oprime a todos los hombres.».
Con esto queda claro la intención de esta declaración y la perpetuidad de la ley como norma ética y moral para el cristiano..