No tomes tantas fotos.

Hay una vida que solo se vive con los ojos. No despojes del privilegio de sentir a la memoria y no dejes que tus recuerdos se inserten en una pantalla, se reproduzcan, se hagan comunes y públicos. Apenas deja que los momentos se absorban con todos los sentidos, apenas re-aprende a mirar, cosa que hemos olvidado y aprendiendo eso, aprende a vivir.

No coloques un escudo electrónico entre tus ojos y la vida, no pongas ese filtro de ficción, encuadrando la realidad, cuando nuestros sentidos son en estéreo. No confíes a los Megabytes recuerdos que solo almacena el alma. Cuando nos confiamos, pensamos que solo es regresar a la pantalla y los recuperaremos.

No nos damos cuenta que cuando viejos, los recuerdos que tendremos, serán de nuestros dedos deslizándose en una pantalla, el mismo triste encuadre. No dejes de guardar esos cachos de momentos, pero, no tomes tantas fotos. Hay una vida que solo se vive con los ojos.