La Verdadera Magia del Cine.

Y como transforma la vida.

Photo by Kal Loftus on Unsplash

¿Quién dijo que 92 minutos sentado no pueden cambiarte la vida?

Te la cambian hasta 8, hasta 5. Te la van cambiando de a poquito, entre grandes y pequeñas impresiones, entre lágrimas, risas, oximorones y metáforas.

Sutilmente.

Te la cambian y te la explican ante el festival de imágenes y sonido, que es el festival de la vida, del discurso, del lenguaje y la persuasión. Que se traduce en arte, que se traduce en cine.

¿Quién dijo que 92 minutos sentado no pueden cambiarte la vida? Te la cambian de a golpe con la magia de lo inconvencional, te la cambian hablando de ti en otros y en las mejores circunstancias creándote y materializando las imágenes de tus sueños, la materia prima de tus ideas. Y con tus sueños, tus mismas percepciones cambian y con ellas tus decisiones y con tus decisiones, el rumbo de tu vida de forma inescrutable.

Por eso se le llama la magia del cine, porque habla de forma espléndida de lo que no podemos relatar de forma directa, porque en un acto fantástico saca de nuestra alma lo que no se ve, lo filtra, lo codifica y lo hace perceptible.

Revela nuestra búsqueda, nuestra humanidad, nuestra tristeza, nuestras ganas de entender a Dios o nuestra frustración de no hacerlo, nuestros cambios y con todo ello a nosotros mismos, como a la suma de nuestras partes.

De esta manera, este bello arte se convierte en una ventana a la realidad, no en un escape, porque nos permite conectar con nuestra verdad interna, con lo que realmente pensamos del mundo y con lo que anhelamos.

92 minutos sentado, pueden cambiarte para siempre.