Speculative Everything
Desde el principio de los tiempos el ser humano ha dedicado parte de su tiempo a la creación de objetos materiales ya sea como herramientas u objetos de decoración. Pasó el tiempo, la sociedad se formó y creció, se dividieron en gremios y entre estos estaban los artesanos que eran los encargados de la fabricación de objetos desde utensilios para la casa hasta joyerías y herramientas.
En nuestros tiempos, la cosa no ha cambiado mucho, seguimos divididos en gremios como los médicos, los ingenieros, los arquitectos y los diseñadores, pero ahora estamos ya en un nivel considerablemente mayor al que se encontraban años atrás.
Nuestro trabajo como diseñadores es la creación de cosas que luzcan estéticas pero que no sean solo un bonito adorno sino, que cumplan una función o varias, según sea el caso. Esta premisa es un arma de dos filos para nosotros porque, así como puede crear muchas oportunidades y posibilidades que en este tiempo pueden parecer infinitas, nos puede poner limites en cuanto a la tecnología actual, los materiales existentes, los procesos definidos para trabajar materiales y así, tenemos también esas limitaciones encima. El diseño especulativo viene para darnos más libertad de imaginación y poder definir ideas que en nuestros tiempos parecieran imposibles de considerar pero que en el futuro y con todos los avances que le esperan a la humanidad podrían ser totalmente posibles.
Leyendo el libro “Speculative Everything” comprendemos un poco mas a fondo este punto anteriormente mencionado, el diseño especulativo es una herramienta que nos permite soñar, proyectar ideas, nuevas posibilidades y tener mente abierta para lo que vendrá en el futuro. Nos ayuda a comprender o a ver de otra manera nuestro presente y como queremos que este sea en algunos años, así como también, saber que es lo que no queremos de este futuro. Claro, el diseñador no es quien va a decidir el futuro de la humanidad pero si podemos influir mucho en el trabajando colaborativamente con mas profesionales que tengamos el mismo fin en concreto y así, librando las dificultades, podría ser que cambiemos el mundo.
La forma de pensar de los diseñadores es totalmente diferente a la manera en que un ingeniero o un economista o un médico piensan porque contemplamos aspectos de las cosas que la mayoría de gente solamente pasan por alto. Podemos explorar y experimentar con diferentes tecnologías y su impacto o usabilidad en el mundo desde prácticamente cualquier ámbito como la industria automotriz, de transporte, muebles y cosas que aun no llegan del todo como nanotecnología, biotecnología experimental y muchos otros.
El diseño especulativo nos permite como diseñadores explorar múltiples futuros, al estilo de “Doctor Strange”, en relación a los productos y tecnologías posibles y futuras. En algún momento deberíamos ser capaces de plasmar en unas ideas el futuro que queremos y no solo en la parte buena y utópica del futuro, sino también, la parte “mala” de este, pero esto nos crearía la consciencia ética necesaria para impedir en la medida de lo posible que esto pase.
Un área donde el diseño como critica, obviamente tiene aplicación práctica es la investigación científica Al evolucionar y explorar ideas antes de que se conviertan productos o incluso tecnologías, los diseñadores pueden investigar las posibles consecuencias de las aplicaciones tecnológicas antes de que sucedan. Nosotros podemos usar Diseños especulativos para debatir sobre posibles problemas éticos, culturales, sociales y políticos. Un extraño y maravilloso mundo se está formando a nuestro alrededor. Genética, Nanotecnología, Biología sintética, y neurociencia; todos estos campos retan a nuestro entendimiento de la naturaleza y sugieren nuevas posibilidades de diseño a un nivel y escala que nunca había sido posible. (Dunne & Raby, 2013).
Alejandro Narda en su TED talk: biología sintética: imaginar es poder, nos invita a imaginar una planta que capte energía solar durante el día, pero en la noche, ilumina. Un banco de sangre para transfusiones de emergencia, pero de sangre artificial, que no contagia enfermedades. Todo esto podría existir gracias a la biología sintética, que se dedica a crear organismos que ayuden al hombre a cumplir una determinada tarea. Esto me pareció extremadamente interesante. Narda continua con su charla demostrando su uso en un prototipo funcional, que crearon en conjunto con un grupo de estudiantes de la universidad de buenos aires, el cual ayuda a las personas, por medio de microorganismos programados, a detectar arsénico en el agua que beben todos los días.
Viendo las invenciones de este grupo de gente pensaba que un diseñador industrial no podría trabajar en un proyecto así porque después de todo, no somos científicos. Pero no es asi, podemos aportar mas de lo que nos imaginamos porque tenemos la creatividad, conocimiento de materiales, nos animamos a hacer las cosas, somos curiosos, eso es lo que se necesita para crear, solo basta la imaginación para tener poder. El punto de todo esto es que estos “experimentos” nos permiten ver que los limites pueden pasarse, solo los ponemos nosotros, podemos hacernos preguntas, imaginar posibilidades, explorar lo novedoso y crear.
Estudiar sobre el diseño especulativo nos deja con una gran responsabilidad a nosotros como diseñadores: ponerlo en práctica. De nada sirve escuchar todas las charlas y leer todos los libros si al final nos vamos a quedar igual que antes, no, debemos innovar, debemos imaginar, debemos cuestionarnos a nosotros mismos y a la sociedad en la que vivimos para expandir nuestros horizontes hasta el límite y comprometernos con ello, después de todo, nuestro único camino en la vida es hacia el futuro, no hay manera de volver atrás (todavía), aplicar todos los conocimientos que tenemos y compartirlos, es lo que nos llevará a ese futuro idóneo que de momento la mayoría de personas solo ven en películas de ciencia ficción. Si queremos cambiar al mundo, solo debemos imaginar, todos tenemos la capacidad de imaginar que combinada con el deseo de hacer algo y el compromiso de lograrlo, nos puede llevar a todos a un futuro soñado.
Como diseñador me comprometo a eso, a imaginar, a investigar, a hacer lo posible porque ese futuro en donde todos podamos vivir mejor sea posible.
