Hacia una historia de la Iglesia


Aprovechando el fervor religioso que se vive en México, sería bueno mirar al pasado y tratar de entender el papel que ha tenido la Iglesia en nuestra sociedad.
Se podría decir mucho con respecto a las bases sobre las que se fue construyendo este país y no cabe duda que la religión fue un pilar determinante en el camino que se tomó desde que se fundó el virreinato de Nueva España.
En las últimas décadas, la historia de la Iglesia y la del catolicismo han merecido una creciente atención por parte de…www.academia.edu
En ese sentido se debe partir de una idea simple: el Antiguo Régimen era un mundo completamente distinto al nuestro. Dentro de ese mundo, y específicamente hablando de Nueva España, se podría decir que había “dos majestades” que regulaban la vida de los sujetos. Por supuesto la primera era la figura del Rey, mientras que la segunda era la Iglesia.


El rey era el amoroso protector en quien residía la soberanía encargada por el pueblo (el pueblo era dueño de su soberanía pero al ser ingenuo la depositaba en el rey), se encargaba de proteger a todos sus súbditos a cambio de unos pequeños pagos (rentas reales).
Por otra parte, la Iglesia era esa institución que representaba a Dios en la tierra, la única autorizada para interpretar y transmitir la palabra de Dios (Jesús) que por supuesto necesitaba algunos donativos para subsistir, podía tener posesiones y velaba por la salvación de todos los buenos creyentes (con una módica cantidad podía velar más de cerca los intereses del donante).
En ese mundo donde la gente se encontraba entre dos majestades es que se fue forjando, de manera muy lenta la sociedad que heredaría un territorio que después de una larga guerra civil se transformaría en México en septiembre de 1821.
En ese sentido y solamente como una pequeña reflexión, me parece que es necesario mirar hacia el pasado de la Iglesia. Con ello se podría entender una de las instituciones más importantes en el pasado virreinal de nuestro país y con ello, tal vez, explicar la razón de nuestra ferviente devoción religiosa.
Para saber más y como un consejo de lectura dejo este artículo escrito por una de las grandes especialistas: María del Pilar Martínez López-Cano