Cuando un cliente te enseña a hacer tu trabajo (2a parte y final… eso espero)

Hace un tiempo les contaba una historia con un broche de oro para reír.
Después de escribir “Cuando un cliente te enseña a hacer tu trabajo” seguí en contacto con este personaje, porque el compromiso de mejorar su lugar entre los resultados en los buscadores era parte de una de las cortesías a bajo precio que le ofrecí. Recuerden que el hombre se atrevió a ahorrar y emprender con su propio proyecto.
Hubo muchos correos y mensajes en WhatsApp en los cuales de manera amigable intenté hacer entender que este trabajo toma tiempo si no quieres pagar lo que realmente cuesta un servicio como Google Adwords, hasta que logró ponerse en mi lugar y pudimos seguir la serie de mensajes referentes al trabajo sin mayores problemas. Así, cada semana le envié reportes de cada movimiento y mejora que hacía en el código de su página web, además de criterios de búsqueda que ya estaban dando resultados positivos.
Hasta que un día… ALELUYA!!… los dos criterios que él personalmente propuso para posicionar primero y urgentemente aparecían en el primer lugar de los resultados de búsqueda en Google, pues podía dar por terminada la fase de posicionamiento y descansar… ¡ah! y cobrar la mitad que quedaba por pagar conforme a resultados.
Feliz, le escribí un correo con la buena noticia y un par de capturas de pantalla para que al abrir el correo sepa de inmediato de qué trataba. Y lo más importante: le escribí que probara él mismo con el criterio de búsqueda que arrojó esos resultados. Me escribió un correo de vuelta, comentando que no estaba en casa y que revisaría una vez llegando, y que nos juntemos en un café el martes (de la semana entrante a ese correo); pues bien, le respondí que me parecía genial, que yo invitaba el café y que me diga la hora, ya que estaba pendiente “un pago”…
Y bueno, le escribí otro correo, o dos, o tres… OK, la verdad, sigo esperando el pago, pero la página está impecable y en los primeros resultados de búsqueda del servicio que ofrece este “cliente”.

