RAW en el iPhone 6S con iOS 10

Hoy, 13 de Septiembre, se ha publicado iOS 10 de forma oficial. Una de las mejoras que trae es el soporte de captura y edición de fotos RAW siempre y cuando las apps de fotografía estén preparadas para ello.

Apple no soporta la captura de RAW en su app de cámara oficial, pero Adobe Lightroom para iOS ha sido de las primeras en aparecer con una actualización que lo soporta, así que me he lanzado a probarlo.

¿Qué es el formato RAW?

El formato RAW de fotos es aquel en el que se captura la información “cruda” del sensor de imagen y se almacena sin procesar ni “revelar” de ningún modo. Esto permite hacer retoques con mucho mayor margen de maniobra ya que partes desde un archivo con MUCHA más información visual. En fotografía tradicional sería el equivalente a revelar tu propio negativo del carrete en lugar de llevarlo a una tienda de fotografía y recogerlo una hora después. Es posible cambiar el balance de blancos, el equilibrio entre sombras y luces, la claridad e incluso hay algo de margen en control de exposición que permite recuperar detalle en luces y sombras que de normal se perdería.

¿Cómo se usa en un iPhone?

Adobe Lightroom ya permite hacer fotos en formato RAW y pronto aparecerán otras apps para ello. Honestamente, es un sistema un poco engorroso ya que siempre vamos a depender de utilizar una app de terceros para hacer estas fotos, que no siempre es lo más rápido o cómodo. Una vez abierta la app simplemente hay que acceder al modo de cámara y elegir el formato “DNG” en el selector de arriba. Ahora cada foto que hagamos se guardará en la galería de Lightroom en este formato y podremos editarlo tranquilamente después.

¿Y los resultados?

He pasado un rato haciendo pruebas esta tarde con intención de descubrir que mejoras podemos tener tanto en color, como en rango dinámico y detalle. Los resultados te sorprender*BANG*

JPG vs RAW

Antes de ver las fotos hay que tener en cuenta una cosa. No existe un RAW sin procesar. Por su naturaleza (es información cruda) es obligatorio procesar un RAW para poder sacar un JPG visible. Las fotos que vais a ver en esta sección se han exportado directamente desde Lightroom con los ajustes predefinidos al hacer la foto. Sospecho que simplemente es el perfil de revelado por defecto que Apple ha definido para sus archivos RAW, o ajustes que Adobe ha elegido; la verdad es que no lo tengo claro.

La metodología de captura en todos los ejemplos es la misma. Apuntar y disparar. En ninguna foto he tocado la pantalla para enfocar o medir un punto concreto de la imagen.

En esta primera serie de fotos comparamos la diferencia de captura de colores y luz por defecto al hacer fotos en RAW.

Cámara de iOS a la izquierda
Lightroom RAW por defecto a la derecha

Abre las fotos en una nueva ventana/pestaña para poder ampliarlas.

En esta primera escena lo primero que me llama la atención es la diferencia de medición en el cielo. Lightroom ha sido mucho más conservadora y aunque la tierra queda algo más oscura, se sigue viendo bien. Los colores también son más realistas. El procesado de iOS ha teñido ligeramente la foto de verde.
En esta segunda foto podemos ver el “tone mapping” de iOS en acción. Automáticamente detecta zonas de la imagen que quedan demasiado oscuras y las levanta para igualar la iluminación sin llegar a los niveles de un modo HDR. En comparación el RAW queda algo oscuro en el edificio, pero tiene colores algo más realistas y un cielo más contenido.
Aquí vemos algo parecido. iOS ha quemado un poco el cielo pero también ha iluminado el edificio algo más. El RAW sin embargo ha captado mejor la luz del atardecer.

JPG vs RAW vs RAW editado

La siguiente prueba era obvia: ¿Hasta donde puedo llegar con el RAW? Usando Lightroom para iOS he editado algunos de los RAW para “competir” contra el procesado de la app de cámara de iOS. Ninguno de los retoques me ha costado más de 60 segundos completar.

Cámara de iOS a la izquierda
Lightroom RAW por defecto en el centro
Lightroom RAW editado a la derecha

Uno de los ejemplos más dramáticos. El procesado de iOS quema el cielo pero mantiene la tierra equilibrada (el modo HDR habría ayudado aquí). El RAW normal hace exactamente lo contrario, pero el RAW editado nos permite recuperar el detalle en el cielo, en la carretera y darle mucha más personalidad a la foto final.
Este ejemplo muestra lo bueno que es el procesador de imagen del iPhone. El JPG normal hace todo lo posible por mantener detalle en el suelo y en el cielo, algo que el RAW normal no consigue. Editándolo conseguimos recuperar detalle en ambos.
Esta foto me encanta porque muestra el enorme rango dinámico del sensor del iPhone que podemos aprovechar con las fotos RAW. El procesado del JPG de iOS está bastante bien, pero con el RAW podemos recuperar todo el detalle en la pared del edificio y además levantar las sombras de la habitación (aunque conseguimos algo de ruido).

El diablo está en los detalles

La última prueba es ver qué ocurre con el procesado del ruido y los detalles de la foto. Cuando haces una foto con la cámara de cualquier teléfono, el ISP (Image Signal Processor) se encarga de convertir el RAW en un JPG y procesar todas las partes de la imagen. Esto incluye reducir el ruido, aplicar filtros de nitidez, tone-mapping y muchas otras operaciones. En muchas ocasiones criticamos el procesado de imagen de los móviles porque hacen que las fotos parezcan acuarelas, o crean efectos de textura extraños o incluso porque aplican poca reducción de ruido. Un ISP potente y equilibrado es lo que más ayuda a que un teléfono móvil haga buenas fotos.

Si haces la foto en RAW y la procesas manualmente puedes ser tu quien decida cuanta reducción de ruido aplicar y cuanto filtro de nitidez. En nuestro caso concreto es lightroom quien hace las veces de “ISP”. En los siguientes ejemplos he hecho recortes 1:1 de las fotos hechas con la cámara de iOS y las hechas con el modo RAW de Lightroom. En algunos casos he retocado la luminosidad para igualarlas, pero he dejado por defecto los valores de reducción de ruido y nitidez.

Al igual que antes, la foto hecha con la cámara de iOS está a la izquierda y el RAW a la derecha

El lado izquierdo muestra el JPG procesado por iOS. La reducción de ruido ha eliminado casi todo el detalle fino de la carretera y dejado las paredes del edificio lisas. En este ejemplo no considero que el RAW sea un claro ganador, aunque la imagen es ligeramente más blanda y nos permite ajustarla a nuestro gusto.
En este ejemplo vemos mucha más diferencia. El RAW retiene mucho detalle en el suelo que el JPG ha perdido con la reducción de ruido. En la textura del bordillo de piedra podemos incluso ver un poco de “oversharpening” en la versión JPG, con demasiado contraste entre el sombreado de las piedras.
En esta ultima foto donde mayor diferencia vemos es en la textura de la piedra inferior. Nos encontramos con la misma perdida de detalle debido a la reducción de ruido. La realidad es que esto es casi imposible de evitar con un procesado automático ya que los ISPs actuales no son capaces de diferenciar bien entre el ruido generado por el sensor y las finas texturas de ciertos materiales.

Conclusiones

Ahora que he podido ver las fotos hechas por el iPhone 6S de una forma lo más parecida a “directas desde el sensor” he de admirar la calidad del procesador de imagen de Apple. No me sorprende que en la presentación del iPhone 7 volviesen a hacer hincapié en el trabajo que desempeña.

Tener la opción de procesar RAWs manuales nos permite ver la calidad bruta del sensor de Apple y es francamente buena. Los niveles de ruido, al menos en exteriores, son bastante aceptables; y el detalle captado es mayor del que podríamos pensar si solo vemos los JPG. Dicho esto, me encantaría comparar los RAW del iPhone con los de otros modelos de smartphone como el Galaxy S7, que también permite usarlos.

Hay que tener en cuenta, por otro lado, que hacer fotos en RAW supone un consumo de espacio en disco mucho mayor (tengo que pesar los archivos, pero pueden ser 3 o 4 veces más pesados que un JPG). También consume mucho más tiempo tanto a la hora de hacer las fotos (por tener que abrir otra app) como de procesado. Esto hace que la fotografía RAW en smartphone sea algo viable para situaciones controladas en las que podemos tomarnos el tiempo necesario para aprovechar el sensor al máximo, pero no lo recomendaría para fotos rápidas, ya que existe el riesgo de haber perdido el momento antes de llegar a disparar.

Por ultimo, no olvidemos que estos resultados son de un iPhone 6S y que el iPhone 7 sale esta semana. Mi intención es hacer una prueba parecida en cuanto me haga con uno y espero poder compartir los resultados lo antes posible.

Hasta entonces, os recomiendo que probéis Lightroom en iOS con vuestros iPhone para ver hasta donde podéis aprovechar el poder del RAW.

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