Si algún día decides irte para ser feliz: corre

“¿Cómo me sentiría si te perdiese? Horrible, sé que esa sería la palabra. Son la 1:00 de la madrugada y algo ha pasado con mi sueño. Estabas tú en la cama besándote con otra persona, yo intentaba demostrarte -de todas las formas posibles- que me hicieras caso, te quería demostrar que me importabas… Tú solo tenías ojos para él.

Sinceramente, fue horrible. Me levanté temblando, confundido, ansioso. Me dije: ‘no quiero volver a soñar. No quiero verlo otra vez en otras manos’.

Sé que sería horrible, lo sé. Pero son cosas que no puedo evitar. Si te vas, sé que me dolerá, lo sé, pero también sé que será por tu felicidad. Si decides irte, me dolerá, lo sé, pero también sabré lo que has dejado en mí.

En tan poco tiempo te has convertido en alguien muy especial. De verdad me has enseñado desde controlarme a mí mismo, hasta sentir cosas que ya había ocultado. Me has hecho vivir. Contigo soy yo, contigo soy feliz, contigo siento esas cosquillas, ese no sé qué, esa sensación rara que no sabemos describir.

Sería egoísta no dejarte ir, pues todo lo que he hablado ha sido lo que yo siento, lo que yo vivo, lo que yo soy cuando estás tú. Sería egoísta pedirte que te quedaras para que yo sea feliz. Sería injusto. Si algún día te quieres ir, vuela. Ve a vivir, vete. Si algún día decides irte para ser feliz: corre. Sé que se me hará difícil, lo sé.

Mientras tanto, dame la oportunidad de que yo pueda ser tu felicidad. No tengas miedos, temores, presiones. Esto es solo entre tú y yo. Dame la oportunidad para no ser egoísta, para entregarme y demostrar que me interesas más allá de lo que siento cuando estoy contigo, que me interesas porque quiero que seamos felices juntos”.

Me diste un abrazo, cerraste la puerta del carro y no volví a saber de ti.

#Gardel