Reconciliándome con aquello que critiqué.

A lo largo de los últimos años he hablado y opinado sobre muchos temas, sobre elementos del día a día, personas, compañías y segmentos de la sociedad. Hoy he decidido acabar con este odio continuo, que parece que se ha convertido en un modo de vida tóxico. Escribo este post para reconciliarme con aquellos a los que critiqué, para poner fin al odio. Allá vamos con la lista.

  1. Youtubers. Creo que son a los que más he criticado. Por la moda, por envidia, por cambiar la sociedad, por influir en niños y adolescentes, etc. Sí tiene mérito haber llegado hasta ahí. De una forma u otra logran que millones de personas visualicen su contenido. Unos serán más profesionales y otros menos, pero no hay razón para odiar a todo el colectivo.
  2. Microsoft y Windows. He tenido malas experiencias con ordenadores que contaban con este sistema operativo. Ya sabéis que actualmente soy usuario de Mac, pero he de reconocer que Microsoft lo está haciendo bien en los últimos años aunque no me guste. Quiero que sigan teniendo un buen hueco en el mercado y que sigan rivalizando con Apple. Windows ha mejorado mucho y merece estar en la posición dominante, en ordenadores y dispositivos híbridos. Larga vida a la ventanita flotante ;)
  3. Gamers y Gameplayers. De los 8 a los 17 años me dediqué mayormente a los videojuegos, aunque a unos pocos concretos. Mi crítica a los conocidos como gameplayers está recogida en el punto 1 de este post. Respecto a gamers no creo que los odie y no sé hasta qué punto los habré criticado, pero por si acaso los añado a la lista. No hay nada de malo en jugar videojuegos. Es más, ojalá yo pudiera jugar. Es genial, es divertido y muchas de las cosas que aprendí de pequeño fue gracias a una Nintendo.
  4. Los términos en inglés al hablar en castellano. Cosas como «Voy a hacer running y luego me tomo un muffing» no las aguanto, eso es verdad. Y no sé cómo haré para no quejarme del inglés mezclado con el castellano, pero lo intentaré.
  5. Los niños y adolescentes. Si los critico es por envidia de no volver a ser joven. ¿Envidia de qué? Yo ya lo he vivido. Vamos a dejar que ellos lo vivan como buenamente quieran y a dejar de criticarles y quejarme de ellos. Al fin y al cabo, mi odio a ese sector es falso, la mayoría de mis amigos tienen entre 14 y 18 años (yo tengo 19).
  6. Pokemon y Nintendo. Mi infancia y adolescencia se podría resumir en jugar a pokemon en una Nintendo DS. Lógicamente, cuando critico los cambios introducidos en las generaciones posteriores a las que jugué es por envidia, o porque no los entiendo y creo que no mejoran el juego. De las consolas he criticado batería y pantalla. Eso no es odiar, es señalar especificaciones. Como sea, reconciliémonos también con ellos.
  7. La televisión. Un medio de comunicación importantísimo y genial que tiene que renovarse o morir en esta nueva era que se presenta. Me han dicho que añada a la lista la televisión, pero no sé por qué. No la odio, solo que no la veo porque me he adaptado a visualizar contenido por internet, como cualquier persona de mi edad.
  8. Android y Google. Es lo mismo que he dicho con Windows y Microsoft. Yo soy usuario de Apple y estoy acostumbrado a un diseño y una calidad concreta que no percibo en otras marcas. Muchos se empeñan en tirarme de la lengua y abrir debate de si una es mejor que otra… ¿Qué más da? A estas alturas todas pueden ser buenas. La competencia es buena, fortalece a ambos bandos. No es odio, es que no me gusta. La compañía basa su sistema de beneficios e ingresos en la publicidad y la información de los usuarios. No creo que deba decir nada más. Como sea, está creciendo mucho y tiene buenos proyectos en marcha. Utilizo muchos de sus servicios y en algunos aspectos sí me gusta la compañía. Hace una semana realicé un curso de marketing de Google y me encantaba llevar el logo en la acreditación.
  9. Las matemáticas y contabilidad. Desde pequeño se me dijo que mi especialidad eran las matemáticas. «Tienes mente de calculadora». Se ve que me negué a aceptarlo. Hice poco en la escuela y menos en secundaria. Al llegar a cuarto de la ESO me enfrenté a un curso que no podía superar. En todo me fue mejor que nunca, salvo en las matemáticas. Lo pasé tan mal que no quise saber nada más de números. Ahora ha llegado un momento en el que estoy perdiendo la motivación en el Marketing y la Publicidad por la estadística y las pocas fórmulas que tengo que aprenderme. Quiero aprovechar la lista para reconciliarme con las matemáticas y las cuentas. En realidad me gustan mucho, pero cuando las entiendo. El problema está en que me niego antes de que me lo puedan explicar, y ahora me falta la base para poder continuar.
  10. Que me digan que odio cosas. No me gusta que la gente perciba de mí la idea de que odio esto o lo otro. «Para ti todo es una mierda» No es así. Para mí hay muchas cosas maravillosas. Me gustan demasiadas cosas, de hecho. Lo que pasa es que de esas no hablo, sino de las que no me gustan, y ahí es donde comienza el bucle de odio y crítica que quiero terminar hoy. Seguiré opinando y hablando de los puntos de la lista, para bien o para mal, pero una cosa es comentar algo puntual y concreto y otra ir transmitiendo el odio genérico.

Me he quedado muy a gusto y por fin puedo reconciliarme con todos los nombrados. Quitémonos el odio y el resentimiento. No sé si haremos un mundo mejor o no, pero por lo menos MI MUNDO, mi realidad, será mejor.

Buenas noches.