Una batería para traer la revolución del auto eléctrico.

En 2014 la ingeniera física de la universidad de porto, María Helena Braga, publicó un ensayo acerca de vidrios superionicos que pueden reemplazar a las baterías electrolíticas de estado solido usadas comercialmente. Estas tienen una pobre conductividad iónica a temperaturas normales y les falta estabilidad comparado con el metal.

El ensayo atrajo la atención de varias compañías que se mostraron interesadas en comercializar dichos vidrios. Entre estos estaba Andrew Murchinson, un ejecutivo del start-up de energía Panthion, quien trabajaba con John Goodenough. John fue de los principales contribuyentes a la invención de la batería de litio. A través de Murchinson Braga y Goodenough unieron fuerzas para desarrollar este proyecto.

El resultado parece ser prometedor y una tecnología disruptiva. Esta batería, en teoría, seria costeable, segura, de larga vida, de alto volumen de densidad energética y de recarga rápida.

Los electrolitos de vidrio son capaces de rendir adecuadamente entre los -20° y 60°C, lo cual quiere decir que un vehículo eléctrico con esta batería debería de poder operar en temperaturas bajo cero y en calor extremo sin mermar su eficiencia. Las baterías de litio no rinden de esta manera. Así mismo, la batería también cuenta con un elemento sustentable. Los electrolitos de vidrio pueden ser creados con sodio. Este sodio puede provenir de agua de mar. Esto reemplazaría el litio, evitando los efectos contaminantes asociados con el proceso de extracción de este elemento. La batería también puede actuar como un super capacitor. De acuerdo con el ensayo de Braga, el dispositivo tendría dos modos de operación completamente autónomos. El super capacitor seria una función capaz de almacenar mas energía que cualquier otro capacitor y teniendo una velocidad de descarga de máximo un segundo.

Por mas prometedora que parezca la tecnología, analistas de la industria predicen que se tendrá que esperar antes de que una batería como esta pueda penetrar el mercado. Lorenzo Grande, investigador de la empresa de investigación IDTechEx, estima que serán por lo menos 10 años de espera debido a que la batería apenas esta en etapa de desarrollo en el laboratorio. Sin embargo también estima que los procesos de manufactura podrían replicar el dispositivo sin mayor problema. Todo parece indicar que lo único que se puede hacer es esperar y ver cual seria el desempeño de un dispositivo funcionar y ver como competiría con otras baterías.

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