Elche y el procomún

¿A quién pertenece el aire, o el paisaje, o el mar, o el agua de un río? A todos y a ninguno ¿verdad?. En este momento los bienes comunales, el «procomún», están en el ojo del huracán, la llamada «tragedia del procomún» ha atraído sobre ellos un inusitado interés.

Ya les hablé de la premio Nobel Elinor Ostrom y de como obtuvo su premio estudiando las formas de gestión del procomún en lugares tan inesperados como las huertas de Valencia y Murcia.

Hoy, sin embargo, me tocaba conocer a fondo una de las formas más maravillosas de gestionar la escasez extrema de agua: el Palmeral de Elche. Diseñado como una forma inteligente de gestionar la endémica escasez de agua del riachuelo-rambla Vinalopó hoy el Palmeral de Elche es patrimonio de la humanidad y un auténtico laboratorio del procomún.

He disfrutado y traigo notas mentales para entretener y llenar de contenido bastantes días, pero eso será mañana, hoy he andado más de lo que suelo y la cama me va llamando con insistencia cada vez mayor.

One clap, two clap, three clap, forty?

By clapping more or less, you can signal to us which stories really stand out.