Presente

Han sido dos semanas de asimilaciones trascendentales, empezando por el hecho de iniciar este viaje de positiva incertidumbre, y el saber que realmente no estoy solo me reconforta inmensamente.

Ir construyendo libertades reales es el proceso más arduo, cuando mi vida fue prácticamente un universo paralelo, una burbuja de incandescente restricción por más de dos décadas, del que ya es momento de separarme por completo.

El tiempo pierde el sentido, para dar paso a nuevos procesos, nuevas personas y espacios.

La sensación es indescriptible. Lo que para muchos resulta fácil, a mi cerebro le está tomando un buen tanto.

Aún así todo mejora.

Supongo que he ahí el valor de la construcción de la identidad pura, vulnerable e inherente al corazón.

Ahuyentando nimiedades y estableciendo prioridades.

Caminando a prueba y error al futuro cercano.

Y abrazando con propiedad desde lo mas profundo.

Gratificaciones, equivocaciones, mi propia terapia entre recetas y canciones.

Todo es nuevo, todo tiene sentido ahora, todo va tomando forma.

Puedo respirar, puedo dormir ¡Por fin puedo vivir!

A todas esas personas: ¡Gracias infinitas por ser parte de esta etapa!

Mi verdadero yo les habla y les abraza a la distancia.