Hoy lo prohibido entre poetas…

Hoy lo prohibido entre poetas son

ciertas palabras,

actitudes,

verbos,

y un saber que parece no importarles,

un abandono que es como un morir,

como ese guardia silencioso y mustio

que Kafka relatase en otro tiempo,

abstracto y metafísico a la vez,

indeclinable ante el paso del tiempo,

volviéndose una sombra en la memoria,

un eco de un redoble inmaterial,

un vals para el olvido y su espesura,

el otro verso que tu nombre lleva,

el Menlo Park que se abandona e injuria,

la insobornable fe de lo perdido,

de lo que al ser nombrado es llama pura,

un dar la espalda al paredón callado,

abrir la página olvidada, tuya,

hecha de un sueño de escritura y llanto,

de una alabanza hacia tus labios libres,

la desnudez que en libros es promesa,

y viaje perentorio entre las sábanas

de una lejana morgue inamovible,

de esa Pompeya en llamas en la sangre

y el innombrable cartapacio frigio

que no llevaba nuestros nombres…”