Nos hemos muerto juntos…

Photo by Barbara Corvino

Nos hemos muerto juntos, 
en silencio. 
Nos hemos ido hacia la muerte, 
mudos,
empecinados en morir callados, 
en algo que es dolor y un olvidar,
en no dejar palabra verdadera 
que llegue hasta los labios, 
pronunciada,
como una sombra en el desierto, 
como una taza bebida entre dos labios,
como una lengua enmudecida que, 
más allá de nosotros, 
desconoce cómo nombrar este abandono mutuo, 
este callar con las palabras rotas,
dejando en la hoja en blanco un rastro negro, 
como los asientos de un café turco.
No sé qué quedará de mí en las calles, 
no sé de ti, 
ni de otros. 
Lo que quede 
tal vez será pequeño, 
como el polvo, 
algo que no preví quedase vivo,
palpitando en silencio en alguien más, 
una palabra que escribí, 
no en vano,
oscuramente recordada 
y sin mi nombre, 
vuelta ajena entre los labios
de alguien que la dirá 
como si hubiera nacido sólo en él, 
sin autoría,
sin referencia alguna, 
como un beso que al sol escandaliza y perpetúa,
como eso que, 
temblando, 
nos recuerda 
antes de desaparecer, 
en sombras…