Costa Rica, ¿Se aproxima una guerra civil?

Costa Rica News
5 min readMar 7, 2018

San José, Costa Rica, marzo 2018

La utilización de las creencias religiosas para hacer política e imponer criterios religiosos sobre la vida política social y cultural en la sociedad se está cada día acelerando de una manera imparable en nuestro país.

Salirse de los organismos de derechos humanos, señalar a las minorías como enfermas que deben ser corridas y curradas, destruir instituciones como el INAMU que defiende los derechos de las mujeres, destruir el decreto que impide la discriminación son algunos de los temas que defiende el grupo político que busca gobernar con mano dura ante las minorías y que también llama ‘nazi fascistas’ a aquellos que se opongan y critiquen sus creencias e ideología.

Todos estos temas han dividido al país como no se veía desde la “guerra civil” y lo han llevado a “aplastar” a todo el resto de candidatos a la presidencia hasta colocarlo en el lugar de preferencia para los votantes. Sus intervenciones en la prensa y su presencia mueven masas no necesariamente porque es el más preparado académicamente si no porque representa al evangelista que va a hacer “ahora sí” el verdadero cambio que necesita el país y quien se oponga a esta idea hay que silenciarlo con mensajes bíblicos, moralistas y hasta castigos divinos.

Una de las características principales de la guerra civil es, el hecho de que se da entre miembros de una misma sociedad que se encuentran enfrentados por diversas cuestiones. Las razones del surgimiento de conflicto entre grupos de una misma sociedad pueden ser muy numerosos y a veces se pueden encontrar varias cuestiones combinadas. Normalmente, temas como la religión, el territorio, las jerarquías sociales o problemáticas de tipo económico.

El criterio del partido evangélico de desconocer la Corte Interamericana de Derechos Humanos, porque no le pareció la sentencia sobre la opinión consultiva donde se otorga los mismos derechos a la población sexualmente diversa al igual que todo ciudadano costarricense y hasta anunciar que renunciará a la Corte y que trabajara fuerte mente en impedir que se cumpla dicha opinión, ha hecho encender la alarma regional. Costa Rica se olvidará que fue una de las creadoras de dicha corte y ahora desconocerá sus fallos, criterios y desamparará a la población para defenderse ante los atropellos del estado. En lugar de causar preocupación a sus seguidores ha encendido una llamarada que nadie apaga y que continúa sumando apoyos a dichas medidas, aun poco claras de cómo las implementara.

El Tribunal Supremo de Elecciones es visto por los sectores como débil ante tales grupos, no ha actuado rápidamente para delimitar esto que hasta ahora está jugando en la política nacional como lo establece la constitución y las normativas, los grupos minoritarios están temerosos ante los casos de violencia que se están generando desde el inicio de estos discursos de odio.

Cuando se enciende la mecha de la guerra civil es difícil poderla parrar, y aunque los costarricense no tengamos experiencia militar otros grupos externos a nuestra nación sí podrían llegar e instalarse y generar conflictos hasta ahora no vistos, es de estañar que organizaciones internacionales no se estén manifestando o externando su preocupación ante las señales que se están dando.

Algunas iglesias, redes de información y sus feligreses, están colaborando de las más diversas maneras para que dicho candidato sea elegido y donde la utilización de “Dios” desde diversas maneras algunas sugeridas para que no se diga que se utiliza la re religión con fines políticos es parte esencial para atraer votos, además de ser utilizado como “comodín” para atraer adeptos a ese movimiento político-religioso, que no para. Pero también las voces críticas no cesan y son múltiples las alarmas que desde diversas voces llaman al análisis y al precaución no son escuchadas, y el discurso del odio continua sumado a ello el descontento popular podría llevar a una confrontación cada día más fuerte, hasta llegar a una desencadenar en una guerra civil.

Otro elemento importante de las guerras civiles es que las mismas se dan de manera desorganizada entre personas que no están preparadas profesionalmente para llevar adelante conflictos bélicos, y de aquí toma su nombre de ‘civil’ ya que son los civiles los que se organizan para luchar por sus ideales.

Los grupos empresariales tienen intereses muy fuertes para sacar las máximas ganancias de dicha coyuntura política, los sindicatos, las multinacionales, los múltiples grupos que dinamizan la economía y fuerzas políticas que fueron de centro ahora cambian y se van al mando ultra conservador. No es de estañar que al grupo evangélico ya le han diseñado todo un equipo de gobierno por medio “asesores” que buscan que cumpla algunas de esas exigencias a nivel económico. Sin embargo existe un descontento generalizado desde hace años con las clases políticas, los múltiples casos de corrupción de incompetividad, seguridad y también se suma al juego ya de manera desvergonzada los grupos cristianos evangélicos marcando cancha.

Dicho candidato anunciaba que está de acuerdo en crear centros para “restaurar” homosexuales, como si fueran algo dañado que tuviese cura ¿Les suena algo similar a lo que dijo Hitler de los Judíos? Cuando el candidato evangélico dio tales declaraciones miles felicitaban a su candidato y las redes sociales ardían en comentarios totalmente vejatorios, irracionales, llenos de odio y violencia.

Se nos olvida que gobiernos extranjeros, grupos desestabilizadores de muchos tintes ideológicos podrían encontrar el momento adecuado para instalarse y rápidamente generar células en distintas zonas ya conflictivas, donde instalar su infraestructura ideológica y violenta.

Actos de matonismo y agresiones a la población LGBTI ya se están reportando en todo el país, las organizaciones que trabajan con estas minorías han expresado su temor por represalias a sus activistas, las actividades de las organizaciones defensoras de los derechos humanos en esta campaña con un “perfil bajo” no les extraña que no se han programado charlas, conversatorios, cine foros, etc. Que pasa con la oficina de la ONU en Costa Rica que está muy silenciosa o de las múltiples embajadas, posiblemente no quieren generar criterios para no interferir en las elecciones y se vea como injerencia.

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