Claudia, Juan y las venganzas pequeñas

A finales de 2016 el dúo editó ‘Pasos Sincopados’, su segundo EP

Media hora es la duración de ‘Pasos Sincopados’, el segundo EP de La Pequeña Revancha, el dúo compuesto por Claudia Lizardo y Juan Olmedillo. Treinta minutos, decía, pero quien lo escucha desearía que fuesen muchos más.

Los opuestos. El dúo nace en 2011, sin nombre y en aras de conciliar opuestos. La perfecta sincronización de dos mundos a primera vista disimiles es, sin duda alguna, una de los ganchos de la banda: el cuerpo imponente y la carrasposa voz de Juan con la figura menuda de Claudia y su voz tenue. A ambos, en cierta forma, le antecedía su pasado musical: él era la voz de la icónica banda Los Mentas, mientas que ella era la hija de PPT Lizardo, líder de La Misma Gente. Sin embargo, hoy en día La Pequeña Revancha representa una de las propuestas más originales y mejor logradas de la escena musical.

El nombre del dúo surge en una presentación en la Universidad Monteávila y hace referencia a la película venezolana –homónima a la agrupación- dirigida por Olegaria Barrera y estrenada en 1985. En la cinta, el protagonista de drama es un niño, Pedro de 12 años, por lo que tiene un aire de inocencia y honestidad que también se ve en los temas de la banda.

“Falsos Hermanos” (2013) es el nombre de la primera producción discográfica de la banda y según cuenta la banda en página de Bandcamp es trata de un disco que “contiene siete temas de su propia autoría, que juegan con elementos del rock y el folk, y que hacen guiños con géneros como el tango y el bolero”. Pero es mucho más, es la carta de presentación de la banda, un primer esfuerzo y una grata sorpresa de tan sólo 24 minutos de duración.

El nombre del EP da una pista: el dúo parece conocerse de toda la vida. La voz delicada y melodiosa de Claudia hace un contraste perfecto con la apariencia desgarbada del señor Olmedillo. El EP lo conforman siete canciones en las que las voces suaves y ásperas se combinan para llevarnos por un viaje a través de la nostalgia y la melancolía. Dios quiera que La Pequeña Revancha haya llegado para reivindicar a los caídos.

Este primer disco tiene el aura de una despedida que duele pero que sabe que, a larga, se estará feliz. “Lo perfecto no se añora” es la frase que destaca en Apache, track número dos del EP, y en donde Claudia hace gala de una voz potente y a su vez melódica. La Cama de Cemento es una muestra de fuerza y de resistencia. De superación a toda costa.

Claudia Lizardo y Juan Olmedillo.

Pasos Sincopados. Pasos sincopados es una frase que se extrae de Rojo, una canción en la que Juan Olmedillo hace gala de su potente voz para contarnos una historia de persecución. Ah, y también es el nombre del segundo álbum del dúo caraqueño. Este disco fue editado en 2016 y el mismo Olmedillo es quién funge como productor del disco.

Pasos sincopados es una frase que se extrae de Rojo, una canción en la que Juan Olmedillo hace gala de su potente voz para contarnos una historia de persecución. Ah, y también es el nombre del segundo álbum del dúo caraqueño. Este disco fue editado en 2016 y el mismo Olmedillo es quién funge como productor del disco.

“Lo siento como una evolución, ya no me siento tímida, las canciones no están en su estado puro como en el primer disco. Hay un concepto y está más pensado. ¿Cuándo íbamos nosotros a pensar en meter cuerdas?, ¡imagínate! Y ese fue el proceso natural de este disco”, cuenta Lizardo para la revista LaDosis.

Siete parece ser el número de la suerte para Claudia y Juan. Siete temas componen “Falsos Hermanos” e igual número integran “Pasos Sincopados”. El disco lo abre una canción que lleva el mismo nombre de la banda. Un detalle que hace extraña a la canción más parecida al EP anterior.

Yo era el sol, primer sencillo promocional del EP, marca la ruptura definitivamente. Más movida y alegre que todo lo anterior. A partir de allí puro caviar musical donde destacan: la fantástica Rosa de Montecarmelo, un tema que Juan le dedica a su abuela y la que contiene los mejores versos de todo el disco; A mi pesar toca el tema de la ausencia y aún así es encantadora y La Fiesta del Señuelo, de nombre enigmático y perfecta conjunción entre la melodía y la voz de Claudia.

La melancolía y la nostalgia siguen siendo los tópicos preferidos del dúo pero a su vez agregaron un los temores y los anhelos, las esperanzas y las desilusiones en un álbum que es más variado, feliz y elaborado que el anterior. “La música de La Pequeña Revancha lo que pretende, en todo caso, es no pretender justamente nada. Es como un poco hacer catarsis. Tanto Claudia como yo componemos desde un punto de vista personal, mezclando sentimientos hacia una circunstancia específica”, comenta Olmedillo.

En la grabación este disco, La Pequeña Revancha se juntó con el baterista Tony Maestracci (Tomates Fritos), Luis “Droopy” Pulido en el bajo, el cellista Jesús Percucello, Bairon Marchan en el violín y Carrasquel. La mezcla estuvo a cargo de Max Martínez y la masterización recayó en las manos de Francesco Imbriaco.

Una banda que sin duda hacía falta en el espectro musical venezolano. Un sonido honesto con letras envolventes y cada vez más “cantables”.

Pasos Sincopados es una evolución natural y muy bien lograda de Falsos Hermanos. Un disco que, debido a su corta duración se hace imposible de no repetir y repetir

La Pequeña Revancha ha llegado para reivindicar a los caídos. Celebremos.