Al estar en una situación cualquiera y sea lo que fuere esté haciendo, mi mente repasa lo que supone viene a continuación. Digo supone porque los eventos se suceden espontáneamente y de manera impredecible. Sin embargo, si he planificado algo, éste posible evento futuro asoma sus narices a todo color. Y noto que eso me produce bienestar o bien incomodidad. “Mañana es sábado”: alegría. “Tengo que hacer esto y aquello la próxima semana”: incomodidad. “Viajo en un mes!”: alegría. El hecho es que, cual una película, los eventos parecen sucederse en la pantalla de mi mente y de algún modo que no entiendo, suscita emociones y estados de ánimo. Supuestos, sueños, supuestos sueños. Para la mente “esto que está sucediendo ahora” es demasiado trivial, simple, repetido, ordinario y anodino. Aún en vacaciones sueña su sueño. Sí, estamos dormidos la mayor parte del día. En una especie de trance. Viviendo vidas mentales, en aviones de humo y hamburguesas oníricas que no engordan.

…continuará.