Top 4 lecciones personales tras desarrollar mi primera empresa

Los blogs y portales de emprendimiento están llenos de tips sobre cómo desarrollar nuestras empresas según diferentes lecciones personales, deportivas, etc. Este artículo va en la dirección contraria, busca compartir algunos temas que aprendí del mundo empresarial para llevar a mi vida personal.

Un poco de contexto: Este post lo comparto a pocas semanas de culminar 11.5 años de carrera profesional desarrollando una agencia digital (InterGraphicDESIGNS) y haber disfrutado de su transformación desde Mipyme hasta mediana empresa en términos de personal involucrado y facturación anual.

1. Más vale conquistarse a uno mismo que conquistar todo lo demás.

Así como tuve días complicados, también tuve días muy buenos en la empresa: la venta de un nuevo proyecto de gran tamaño, el reconocimiento público por la calidad de algún entregable, o la nueva contratación de algún profesional que admiraba profundamente. Si IGD hubiese sido un ejército, hubo días que conquistamos varias ciudades. En esos días algo me recordaba siempre un Proverbio:

Más vale ser paciente que valiente; más vale vencerse uno mismo que conquistar ciudades. Proverbios 16:32

Cada uno de los triunfos citados arriba llevaban consigo un precio, a veces el precio era tiempo, calidad de vida familiar, espacio para hacer deporte, para leer la Bilbia u otros.El balance es la clave, si uno conquista muchas de estas ciudades pero se pierde a sí mismo, entonces de nada valen.

2. Disfrutar a la gente

En este momento no recuerdo con exactitud nuestro porcentaje de crecimiento en facturación de los últimos 5 años, ya no recuerdo muchos de nuestros indicadores claves de rendimiento. Lo que sí recuerdo con exactitud es a la gente, a cada persona que ha sido parte de IGD. Recuerdo el trato de cada uno, su actitud ante los retos, sus bromas, los temas de los que gustaban conversar. Muchas veces nos ciega la presión inmediata de terminar un proyecto, mandar alguna información o alcanzar un indicador específico de desempeño. Pero esas son justo las cosas que ya no recuerdo (aunque desde luego hay que hacerlas con responsabilidad).

Si usted está leyendo este artículo al lado de un compañero(a) de trabajo, a quien solo le ha hablado hoy para preguntarle si ya mandó un correo urgente, ¡no deje de preguntarle hasta que lo mande! Pero recuerde, nuevamente el balance es la clave, tómese un tiempo para ir a almorzar, conversar sobre su fin de semana, sobre alguna nueva película o serie, sobre deportes ¡Disfrute a su gente! Al fin y al cabo, eso es lo que uno más va a recordar de cada etapa en su vida.

3. No siempre estarás motivado, tendrás que aprender a ser disciplinado

Usualmente las personas aprenden esto del deporte y/o de tocar algún instrumento y después lo llevan a la vida empresarial. A mi me pasó al revés. No es que ya sea disciplinado, me falta mucho para eso, pero aprendí lo dañina que puede ser la procastinación (Acción o hábito de retrasar actividades o situaciones que deben atenderse, sustituyéndolas por otras situaciones más irrelevantes o agradables).

Era fácil dedicar tiempo y pasión a un proyecto con el que estaba motivado, no se sentían las horas pasar, la compensación económica podría ser lo menos importante en muchos de esos casos. La motivación era una fuerza más que suficiente. Pero muchas veces la motivación se apagó, no había fuerza alguna que impulsara la ejecución de algunas tareas, por lo que era más fácil pasar la página y hacer cualquier otra cosa que me hiciera sentir productivo (Procastinación). La procastinación genera cansancio mental y físico, no eran raras las veces que desayuné una barra de chocolate o un helado a las 7am, todo esto afectaba la salud y entonces se quedaban más cosas sin hacer.

La procastinación genera un ciclo vicioso, la disciplina genera un ciclo virtuoso.

4. Dios nunca abandona (tampoco en los momentos buenos).

Usualmente escuchamos la frase “Dios nunca abandona” para referirnos a los momentos difíciles y a las pruebas que todos pasamos en nuestra vida. En efecto hay muchos ejemplos en La Biblia sobre cómo Dios siempre es fiel a quienes le aman. Pasé por muchos momentos así como empresario en IGD, en todos pude ver Su presencia.

Lo menos que Dios quiere es que nos sintamos alejados de Él. Pero esto también es cierto para los momentos de prosperidad, donde usualmente no nos acordamos de Él. En esos momentos Él tampoco quiere que estemos alejados de su presencia. Dios nos podría dejar solos en nuestros momentos de “grandeza”, nos podría dejar pensar que las bendiciones nos las forjamos solos y que los frutos de nuestro trabajo vienen porque somos muy cargas e inteligentes, podría abandonarnos a nosotros mismos. Si en algunos momentos, Dios le hacer recordar de donde vienen tales bendiciones, ya sea en modo de corrección o no, alégrese, Él pudo haberlo dejado solo y no lo hizo.

Si le interesa este punto en particular, le invito profundamente a disfrutar el siguiente testimonio, esperando que tanto este punto como los mencionados arriba sean de gran valor para su vida: