El crecimiento y los deberes pendientes del fútbol femenino
La fase de expansión que vive el deporte rey con las mujeres hace que las jugadoras puedan soñar con dedicarse a ello profesionalmente
La expansión del fútbol femenino es innegable. En el último lustro las chicas han ido abriéndose paso en el deporte rey. Un deporte que no solo es el más dominante de todos si no que también reina en cuanto a machismo, ya sea en el trato de los medios, el apoyo de las instituciones, e incluso la propia jerga futbolística. Ellas, acompañadas insaciablemente por ellos (entenadores, fisios, directivos, presidentes y aficionados, que cada vez hay más), huyen de todo eso. No malgastan ni un apice de su energía en fijarse en el otro fútbol, tan solo quieren cumplir su objetivo, ganar, ganar y sobre todo disfrutar del fútbol.
Tras vivir la experiencia de acompañar durante sus pretemporadas a tres equipos de diferente categoría desmembramos junto a jugadoras y miembros de los cuerpos técnicos de U.D. Benissa Femenino, Elche CF Femenino y Sporting Plaza Argel Alicante las principales características y los pilares que deben regir al fútbol femenino en el futuro.
Diversidad de edades en un mismo equipo
Si acudimos a cualquier partido de fútbol femenino uno de los hechos que primero observará nuestro ojo es la gran diferencia de edad entre algunas jugadoras. En la Liga Iberdrola esto no es tan acentuado debido a que los clubes que conforman la primera división son todos profesionales con estructuras de filiales y fútbol base bien establecidas. “A la hora de jugar es más fácil porque mis compañeras tienen más experiencia y ayudan porque ellas ya han pasado por eso años atrás”, señala Alexia García.

Ella es la más joven del equipo femenino del Benissa y como demuestra no siente ningún miedo a enfrentarse a jugadoras que rozan la treintena cuando aún no ha cumplido los 16. La joven centrocampista benissera tiene ahora 15 años y debutó con 14.

“Fue un alivio en realidad, en 2ª terminaba muchos partidos llorando”, señala Verónica Parreño, jugadora del Elche Femenino
Es evidente que también hay juego duro en el fútbol femenino y algunas experiencias que se han de eliminar. Es por ello que Verónica Parreño, jugadora del Elche Femenino no tiene el mismo punto de vista que Alexia. Para la jugadora ilicitana no fue una mala experiencia descender de Segunda División a Autonómica Femenina hace dos temporadas. “Fue un alivio en realidad, en 2ª terminaba muchos partidos llorando” confiesa Verónica y añade: “no te salían las cosas, te notaban nerviosa y te provocaban aún más para sacarte del partido”. Ahora dos temporadas más tarde es una de las líderes del grupo y afronta su retorno a Segunda División con más ganas aún.

En el fútbol masculino y otros muchos deportes también suceden este tipo de acciones, pero no se afrontan a tan pronta edad porque Alexia y Verónica en otro deporte aún estarían formándose en las categorías inferiores. El apoyo y la cohesión del grupo en estas situaciones es muy importante. Claudia Barea, jugadora veterana del SPA Alicante ya ha pasado por la situación de Alexia y Verónica y afirma: “Siempre intento ayudar a las más jóvenes y las jugadoras del B. Sobre todo, a darles confianza y que se sienta bien durante los partidos y entrenamientos. Eso hicieron conmigo cuando yo tenía 15 años” y continua: “es como una regla no escrita del fútbol femenino. Intentar facilitar la evolución de las más jóvenes.”
Para los técnicos no supone ningún inconveniente entrenar a un grupo que cuenta con edades dispares como nos cuentan Iván Robles y Enrique Cano, entrenadores del Benissa y Elche Femenino respectivamente. El técnico ilicitano defiende que la metodología en España está mucho más orientada al control del balón y el ataque organizado en la mayoría de clubes y por ello el aspecto físico no es tan importante como lo puede ser en clubes de los países nórdicos, “con un nivel físico más alto por naturaleza”, señala Cano. El técnico benissero por su parte, afirma que: “a la larga, la diferencia de edad con las rivales beneficia a las jugadoras jóvenes en su evolución como futbolista”.
Profesionalización del fútbol femenino
Si algo diferencia aún el fútbol femenino del masculino son las oportunidades. Hasta lo más normal como la recuperación de una lesión es mucho más dificultosa para una jugadora del Elche Femenino que para un integrante del primer equipo masculino. Así nos lo hace saber Rocío Fenoll, fisioterapeuta y rehabilitadora de lesiones del equipo de Quique Cano. “En fase de rehabilitación solo vienen tres días a la semana y a penas una hora” afirma la fisioterapeuta que explica que al no ser profesionales no tienen tanta disponibilidad de horarios como si ocurre con el equipo masculino. El propio Quique reconoce que no aspiran a equiparar los sueldos del fútbol femenino a los del masculino porque “hoy en día es inviable” y no sabe si algún día se conseguirá. “Tan solo queremos alcanzar la profesionalización para que las jugadoras puedan cotizar y dedicarse al fútbol al menos durante los años que estén jugando” reclama el técnico ilicitano.
Actualmente tan solo llegan a ser jugadoras profesionales aquellas que militan en equipos de la Liga Iberdrola. La Liga Profesional de Fútbol, junto con la Federación de Fútbol Española e Iberdrola están trabajando conjuntamente para reestructurar el fútbol femenino en España, conseguir el mayor número de jugadoras profesionales y continuar con la curva de crecimiento que se acentuado estos últimos años. La intención es crear una nueva categoría intermedia entre la Liga Iberdrola y la actual 2ª División (que actualmente consta de siete grupos). “Con ello se harían dos grupos en la nueva categoría y se partiría España en Norte y Sur”, nos comenta Jesús Cañizares entrenador del Sporting Plaza Argel de Alicante, que también es integrante de la Comisión promotora de tal proyecto. De este modo el entrenador alicantino afirma que se obtendrían dos grupos mucho más competitivos y el nivel se acercaría al de la Liga Iberdrola.
La evolución continúa
Uno de los pasos más importantes que ha de dar el fútbol femenino en España es la profesionalización como hemos comentado. Primordialmente en las categorías cercanas a la Primera División para hacer de esta una liga más competitiva.
El crecimiento estructural de los clubes femeninos es un logro que Jesús Cañizares cada vez ve más cerca gracias a la estructuración a la que está contribuyendo la Liga Iberdrola. El líder del proyecto del SPA afirma que: “la Liga está proporcionando unos recursos económicos que ayudarían mucho a la hora de restructurar el club. Con ello se podrían crear diversos departamentos con los que cubriríamos la comunicación, servicios médicos, dirección general, etc.”.
“Todo el mundo dentro del fútbol femenino sabía que tarde o pronto llegaría este crecimiento y ahora debemos aprovecharlo de manera coherente”, afirma Cañizares.
Del mismo modo que Quique Cano, Cañizares es consciente de que la equiparación salarial es imposible, pero esa ayuda de la Liga es la que hace posible la profesionalización de sus jugadoras una vez estén en la Liga Iberdrola y la seguridad social de las chicas. El míster y presidente del SPA reconoce que el boom del fútbol femenino ha llegado en los últimos tres años. “Todo el mundo dentro del fútbol femenino sabía que tarde o pronto llegaría este crecimiento y ahora debemos aprovecharlo de manera coherente”, afirma Cañizares.

Dejando de lado lo administrativo e institucional del crecimiento, lo más importante es que este crecimiento se da también sobre el escenario principal. El terreno de juego, así lo reconocen Belén Devesa y Vanessa Esquinas, jugadoras del U.D. Benissa. “La última vez que jugamos en 2ª Regional fue hace cinco años o más y este año que hemos vuelto a la categoría hemos notado mucho más nivel”, anuncia Belén. A lo que Vanessa asiente y continua: “Esto es muy buena noticia, el crecimiento no se debe dar solo en Segunda División y la Liga Iberdrola, se deben potenciar todas las categorías para que la evolución del fútbol femenino no se estanque.”
En 2003 se realizaron 11330 licencias federativas, por las 40.606 en 2013 según la Real Federación de Fútbol Española.
En dicha evolución trabaja de un modo altamente implicado el SPA Alicante. Pues ha conseguido establecer una gran estructura de filiales y fútbol base. Jesús Cañizares nos confiesa que su objetivo siempre ha sido tener un equipo en cada categoría con el fin de que sus jugadoras evolucionen lo máximo posible. “Desde que empecé he dedicado toda mi vida a este proyecto. Siempre he intentando que mi vida personal y profesional me permitan tener la suficiente libertad para poder seguir trabajando en este proyecto” sentencia el técnico. De este modo el club alicantino colabora a la evolución que está demostrando el fútbol femenino en los últimos tiempos.
Los últimos datos de la Federación Internacional de Fútbol (FIFA) revelan que el porcentaje de niñas entre los jugadores jóvenes del mundo asciende al 12%, una cifra impresionante teniendo en cuenta el contexto histórico del fútbol femenino. Y la cosa no queda ahí, a mediados de los años 80 solo 200.00 mil mujeres practicaban el fútbol. Ahora se supera el millón de ellas, la expansión en la segunda década del siglo XXI ha disparado las cifras, según datos de la UEFA. En España se está creciendo también en este sentido, en 2003 se realizaron 11330 licencias federativas, por las 40.606 en 2013 según la Real Federación de Fútbol Española.
Pese al crecimiento del fútbol femenino, en la Marina Alta han pasado de ser cinco equipos a ser tan solo dos
Para Iván Robles, la televisión y ayudas de la Liga Iberdrola quedan muy lejos todavía. En Benissa solo hace dos años que se fundó el equipo femenino. No por ello, no dejan de lado el futuro ni dejan de preocuparse por la evolución del propio club y del fútbol femenino. “Trabajamos para que en un plazo de cinco a diez años se haya podido forjar una buena escuela de fútbol femenino”, afirma el técnico benissero y añade: “todavía será difícil ver una escuela equivalente a la masculina especialmente en las categorías de fútbol 8 pero nuestra idea es hacer cuanto antes un Infantil y un Cadete”.
Pero no se preocupan solo por el futuro del U.D Benissa, el técnico benissero asegura que todo sería mucho mejor si hubiese más equipos en la Marina Alta, una de las comarcas alicantinas. “El ascenso que ha conseguido el club en su segundo año de vida tiene especial valor si se tiene en cuenta que el técnico en ocasiones ha tenido que ir con 11 o 12 jugadoras. “Al no tener ningún filial las 16 jugadoras eran imprescindibles y muchas de ellas estudian o trabajan” reconoce Iván Robles, que también se mostraba agradecido a la escuela de fútbol de Benissa por ayudar en lo máximo posible con los horarios de entrenamientos y partidos.
La explosión del fútbol femenino es evidente a ojos de todo aficionado al fútbol. Aunque nadie la catalogaría este empujón como suficiente. Hay mucho recorrido por delante y la Federación de Fútbol junto con la Liga Profesional, Iberdrola, los clubes y otros sponsors son conscientes de que deben seguir en la misma línea de trabajo. A la pregunta de donde se ven en el futuro unos contestaron en la Liga Iberdrola, otros querían asentar a su primer equipo en el profesionalismo y así poder ayudar a su fútbol base a crecer y otros anhelan la creación de una escuela. Cada uno tiene sus aspiraciones como es lógico, marcadas por las distintas situaciones que viven, lo que es irrefutable es el gran paso que está dando el fútbol femenino. Iván Robles nos lo relata con una experiencia con una de sus jugadoras. “Si cuando entrenaba a Inés (la extrema derecha) en el prebenjamín del Benissa allá por el 2005 nos cuentan que en diez años seríamos campeones de liga en un equipo femenino no nos lo hubiésemos creído”. La joven jugadora, hace algo más de diez años era la única chica de aquel prebenjamín que entrenaba Iván. Ahora junto a sus compañeras quién sabe si su título liguero anima a las demás jóvenes de Benissa.
Con la nueva temporada sabremos si estos tres equipos podrán hacer como el fútbol femenino en general y no cesar su crecimiento, estructural y deportivo.