Hola, Mauricio.
Excelente y oportuna reflexión sobre la responsabilidad de la Universidad en “tiempos del edutech”.
Coincidimos en afirmar que el estudiante pocas o nulas posibilidades tiene al momento de crear su ruta de aprendizaje profesional. En algunos programas colombianos, especialmente los que integran metodologías a distancias y virtual, la oferta de cursos es mínima. Incluso, las llamadas “electivas” terminan siendo “obligatorias”, pues solo existe una única oferta.
Ahí es donde, como bien lo mencionas, el estudiante recurre a otras alternativas de formación (sean no formales o informales). Y esta es una oportunidad “de oro” para empresarios de la educación… dando génesis de las edutech.
Pero ¿qué hacemos entonces quienes estamos en la Universidad… quienes somos profesores universitarios? ¿qué debe hacer la Universidad? ¿dejar que las edutech suplan esa responsabilidad que -desde mi punto de vista- debería ser resulta por la misma universidad?
No estoy afirmando que las edutech sean incorrectas. No. Es más, he sido estudiante de los programas no formales de este tipo de organizaciones y he aprendido. Y parte de ese aprendizaje lo he llevado a la Universidad.
Mi inquietud es: ¿no se supone que nuestro ejercicio docente debe orientarse al aprendizaje significativo, auténtico, del estudiante? Es decir, que él encuentre valor a su proceso de formación profesional. Considero que algunos currículos no son los suficientemente atractivos, flexibles ni orientadores para ofrecer esa cualidad.
Como profesor, y creo que soy “rebelde” en el tema, procuro no entrar en la burocracia académica frente a los cambios en las competencias que buscan mis cursos. Sí, tengo una línea de trabajo que orienta la Universidad, a través de la Facultad. Pero no sigo al pie de la letra (como si fuera un guión cerrado o literario). Al mejor estilo kafkainno, mi clase se transforma, muta, día a día, con las necesidades, expectativas, preguntas, quejas de los estudiantes.
El cambio debe iniciar desde el aula. La reflexión también desde allí. Profesores y estudiantes tenemos el control del sistema educativo.
Y sí, quizá estoy insinuando que nos saltemos los conductos regulares, que nos burlemos el sistema educativo formal. Pero ¿qué más podemos hacer? ¿quedarnos en el letargo universitario? No, creo que no. El asunto no es el futuro de la educación, es el futuro de una región, un país.
Un abrazo, hermano.
