Cuando Tony Rominger ‘batió’ a Endrio Leoni en el Alto de la Cruz de la Demanda

Cosas del grafismo televismo derivado de la etapa en La Cruz de la Demanda.

Fue un error y Ramón Pizarro, gran profesional y ágil de reflejos, enseguida corrigió de viva voz. La Vuelta a España, su decimocuarta etapa de la edición de 1994, acaba de asistir a otro mazazo de Tony Rominger en la que sería la tercera y última ronda española de su palmarés. Todo hay que decirlo. Se convertía en su plusmarquista (al menos hasta la irrupción de Roberto Heras, con tres vueltas y una cuarta con asterisco: de la de 2005 fue desposeído inicialmente debido a un positivo por dopaje, pero un fallo del Tribunal Supremo obligó a la organización a volver a considerar al exciclista de Béjar, que sigue siendo el ciclista no ya con más éxitos finales, sino con más podios en la ronda española).

Tony Rominger, en solitario hacia la victoria en la cumbre riojana.

El grafismo televisivo, en las primeras clasificaciones, anunciaba que el italiano Endrio Leoni había finalizado segundo tras el suizo del Clas Cajastur. Pizarro no tardó nada en corregir, recordando al colombiano Oliverio Rincón. El joven ciclista del Once ya tenía éxitos en Tour y Vuelta del año anterior; gran escalador, fue el segundo colombiano, tras Lucho Herrera en los ochenta, que concretaba éxitos parciales en las tres grandes. Más recientemente Nairo Quintana se ha sumado a ese barco.

El colombiano Oliverio Rincón llega a la meta, finalizando segundo de la etapa.

Pero inicialmente un error convertía a Rincón en Leoni en el Alto de la Cruz de la Demanda, la cumbre del Sistema Ibérico que la carrera visitaba por segunda vez (se estrenó el año anterior, en 1993). Una situación graciosa que, sin explicación, podría darse por creíble en función de determinadas circunstancias de carrera… No en vano dos días después el francés Laurent Jalabert se impondría en los Lagos de Covadonga tras llegar escapado con el Lotus Roberto Torres. Éste se vio obstaculizado por una moto y el ciclista de la ONCE se aprovecharía de la circunstancias. Ese día, en la cumbre más mítica de la ronda española, el sprinter dejaba de serlo. Al año siguiente ganaría la general de la Vuelta, la primera de septiembre. Y estarían por llegar monumentos, vueltas de una semana, muchas etapas, mundiales contrarreloj. Sin olvidar que rozó el podio en un Tour, 1995, y un Giro, 1999.

La subida a La Cruz de la Demanda en la Vuelta 1994. Este tipo de planos combinados se antojan necesarios en muchas ocasiones pero hace tiempo que no se los vemos a las realizaciones de TVE en la Vuelta.

Endrio Leoni fue uno de los asistentes más habituales de la Vuelta a España en la década de los años noventa. El hombre rápido de Dolo, gran oportunista, nunca disputó (acaso no pudo, cosas de equipos, selecciones o invitaciones) el Tour de Francia y centró su carrera en el Giro de Italia y la Vuelta a España, en lo que a grandes rondas por etapas se refiere. Pero su coto de caza fue mucho más amplio. También mojó en la Tirreno-Adriático, en Portugal, en el calendario español, italiano e incluso belga, con una doble victoria consecutiva en la Scheldeprijs. Leoni disputó cinco ediciones de la Vuelta a España, pero sólo lograría imponerse en una etapa. Fue en la edición de 1994, en Córdoba. Aunque lograría algunos top-cinco más, tampoco muchos, y a bote pronto le recordamos sólo de 1997 una cuarta plaza en Vilamoura, Portugal, o una novena en Huelva. Pero su nombre fue los que se mencionó alguna vez en antena. Incluso con el anuncio de las retiradas. Porque, curiosamente, se retiró en las cinco ocasiones en la que tomó la salida en la Vuelta.

Rominger, un amarillo brillante en La Cruz de la Demanda de 1994.

¿Y Rominger? Pues en esa Vuelta de 1994 se llevaría nada menos que seis etapas además de la clasificación general final. El helvético del CLAS le ponía el broche a un trienio de poderío en la ronda española con su actuación más rotunda, portentosa y ambiciosa. En 1995 asaltaría, con éxito, el Giro de Italia. Y volvería a la Vuelta de cara a 1996, en la edición de la retirada de Miguel Indurain, logrando subir al tercer cajón de un podio final íntegramente suizo y sumando dos nuevas etapas (las dos cronos, El Tiemblo-Ávila y Segovia-Palazuelos de Eresma) a un botín que totaliza, en lo que a éxitos parciales se refiere, doce etapas (1992: 1; 1993: 3; 1994: 6; 1996: 2). Rominger, además, se llevó las clasificaciones secundarias de la combinada (1992), los puntos (1993) y en dos ocasiones la montaña (1993, 1996). Rominger, ya se intuye, es un icono de la historia de la Vuelta. Un pilar. Una referencia. Y gestado en su historia relativamente reciente. ¡Qué bien estaría que el suizo, danés de nacimiento, tuviera más presencia en podios y en protocolos!

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Juanfran de la Cruz

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Una vez ejercí el periodismo | Aquí básicamente bicis y zapatillas | cycling | running | landscapes

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