Reír llorando

La función empieza temprano por la mañana, tan pronto todos abren los ojos.

[Selfie, aún enrollados en las sábanas].

“Sin ganas de salir de la cama, pero con la motivación al máximo para empezar un nuevo día”

Cada quien comparte lo que le viene en gana: sonrisa, clic, publicar. Una sociedad de imbéciles que creen que el objetivo máximo de la vida es estar feliz y mostrar al mundo cuán afortunados somos de estar vivos.

Pero hay una con la que todo el mundo baila y nadie lo reconoce. Y no sólo se baila con ella: se coge con ella. No se tiene sexo, no se hace el amor, se coge. De la forma más bulliciosa y en las posiciones más indecorosas, pero en la soledad de una habitación. No hay que ser exhibicionistas.

Es la prima fea. Es la tía metiche. Es la novia intensa y controladora.

Al menos es buena gente. No discrimina. No señala. Sólo se va con el siguiente en la lista y cumple con su deber. Se va con múltiples amantes porque es casi omnipresente. Es Lord Voldemort: no debe ser nombrada.

No distingue entre sexo, raza, religión, preferencia sexual, orientaciones políticas o condición económica. Alargue usted la lista. La etiqueta que se le ocurra—humana, como cualquier etiqueta— a ella le importa poco.

Es el tío bonachón que a fin de cuentas es un perfecto idiota. Es el primo religioso fanático. Es el profesor que le mira el culo a las estudiantes cuando pasan.

No debe nadie publicar sus penas. No puede nadie sufrir por nada. La vida es full positivismo. No sea desagradecido: hay niños con hambre en África. Por cliché —y racista— que sea el comentario.

No se ciegue, no sufra. No se deje llevar por los placeres de la tristeza, que tan buena es. Recuerde que todo eso sólo está en su cabeza.

Niéguelo. Niegue hasta la última parte de lo que siente. Recuerde que siempre hay un fulano más desdichado que usted. No sea injusto, y no sea iluso.

Importante: recuerde que lo que publique en la red es un reflejo perfecto de lo que usted realmente es. Y aquí nadie sufre, que ni le pase por la cabeza semejante idiotez.

Más bien dese prisa, la próxima función acaba de comenzar. Esa amiga que siempre publica lo feliz que es, acaba de compartir una nueva experiencia. Hoy se encontró con una señora en el bus con la que tuvo una conversación que le cambió la vida. Al igual que la semana pasada, cuando ayudó a una persona en la calle e inmediatamente compartió su experiencia con todos sus amigos, porque ella es un agente de cambio.

Corra. No se quede atrás.

Selfie. Clic. Publicar.

Título robado al poema de Juan de Dios Peza. Un genio.

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