Honrarás a tu padre y a tu madre

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Anna Gabriel es una de las dirigentes de la CUP, un partido político cuyo objetivo es reunificar los llamados “Países Catalanes” e instaurar un modelo socialista. En otras palabras, volver a la extensión territorial del Reino de Aragón en el siglo XIV y aplicar el sistema que fracasó en la URSS en el siglo XX.

Anna Gabriel es una buena chavala. Probablemente a ella le indignaría la palabra “chavala”. Intentaría buscar un origen “hetero-patriarcal” al término. Pero refleja bien esa candidez contestataria que tienen los adolescentes de catorce años.

Anna Gabriel presume de compartir ideología con sus padres, abuelos y bisabuelos. Y cuenta que cuando era pequeña escribió una redacción hablando de los bolcheviques. Está orgullosa de eso. No porque los bolcheviques aporten alguna solución a los problemas humanos de principios del siglo XXI. Está contenta porque sus bisabuelos, abuelos y padres estarían orgullosos de ella.

Anna Gabriel también presume de no hablar con los compañeros del PP. Es algo raro en un político. Normalmente los políticos son gente capaz de hablar y negociar con quienes no piensan como ellos.

En el fondo, practica el monoteísmo. El monoteísmo es un tipo de ideología que atribuye una importancia fundamental a algo y condena como “malo” todo lo que no sea compatible con ese algo. Ese algo puede ser un dios, una clase o una nación.

Y eso es el problema de Anna Gabriel y quienes le siguen. Que su ideología monoteísta no sirve para solucionar ningún problema y crea problemas adicionales. ¿Sirve para expresar la frustración de mucha gente desesperada? En ocasiones, podría ser. Pero la canaliza en ritos banales de protesta. Energía que no va a ningún sitio.

Pero el monoteísmo de los hijos alegra a los padres, abuelos y bisabuelos monoteístas. Ese es uno de los problemas modernos, que, en Cataluña, se vive con especial intensidad: no sabemos cómo viviremos, así que nos refugiamos en las ideologías simples y oxidadas de nuestros antecesores.

Ojalá Anna Gabriel hablara con todo el mundo y fuera de verdad rebelde respecto de las manías caducas de su tribu.

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