Vuelta

Everybody wants somebody
A little more than they should
Everybody’d take that body
If Everybody could
Everybody makes mistakes
Everybody hides

Asaf Avidan

He pensado a menudo en las equivocaciones que he cometido afirmando — y dispuesto a poner mis manos sobre el fuego — que es la mejor decisión que alguien podría tomar si estuviera en mi lugar. Esto me lleva a la escena inminente en la que el protagonista de la película tiene un momento de lucidez y el espectador ve toda la trama de la historia rebobinándose en la pantalla hasta llegar al momento del error. Hay un poema, llamado “cause I’ll be back in my feet someday”, del poeta italiano Claudio Bertoni, que dice: “Acabo de dar vuelta / uno de esos bichitos negros / que aquí en Concón / siempre quedan patas para arriba. / Meando un rato después / pienso en lo bueno que sería / que apareciera un dedo gigante / y me diera vuelta / a mí también”. Algunas veces trato de imaginar otra versión de la película, haciendo las cosas que debí haber hecho si un dedo gigante hubiera aparecido para darme vuelta en la dirección correcta. Cuando duermo solo y no hay nadie a quien abrazar, cuando son las cinco de la mañana y las cobijas no son suficientes, pienso que tal vez, y solo tal vez, queremos— o extrañamos — a alguien más de lo que deberíamos.