
…icho y regresé mentalmente al “te amo” mientras por fuera asentía como máquina de estar de acuerdo. Qué extraño escuchar la frase que me repitió tanto en el pasado, con la misma voz grave y nasal, pero por primera vez no dirigida a mí. Fue como llegar a una casa que había sido mía por años pero al entrar no reconocer nada. Ese no era mi sillón. Nunca compré esa licuadora. Quién durmió en mi cama y comió de mi budín.
…an a ti de formas misteriosas. Te hablan en un lenguaje que nunca habías escuchado y te sorprenden. Hay otras obras que se acercan a ti sin misterio. Te muestran su mano desde antes de empezar a jugar. Te hablan en tu idioma como si te conocieran desde la infancia. Usan tus recuerdos como materia prima y te animan a proyectar tu propia vida para completar la expe…