Me pasé el 2018 hablando de periodismo y acabo de darme cuenta de dos cosas

En esta terminal de ómnibus en Urdampilleta hoy estuve hablando con 40 periodistas y comunicadores de 7 municipios de la zona. Fue una de las últimas charlas que doy en un año en el que tuve la suerte de andar por el País (tampoco tanto) evangelizando sobre el ecosistema de los móviles y la necesidad apremiante de un periodismo que sume valor.

Hablé (charlas, clases, capacitaciones y talleres) en localidades muy distintas (en la frontera norte, en el Conurbano y en la Patagonia), a veinteañeros que están empezando, a periodistas de largas trayectorias formadas por el instinto, a comunicadores de comunidades al margen de todo, a profesionales en posgrados y a académicos actualizados. A todos traté de convencerlos de que necesitamos reflexionar y planificar el trabajo, cambiar las lógicas de producción de contenidos, reconectarnos con los públicos, ofrecer flujos que brinden experiencias complejas en torno a la actualidad, servir más que nunca a unas sociedades que necesitan reunirse, y conectarse con lo verdadero y lo relevante y en su contexto. Fueron experiencias gratificantes y agotadoras (hablé hasta saturar). Es probable que haya convencido a nadie, pero me parece que en todos lados incomodé, disparé alguna idea o hasta algún proyecto.

Hoy, cuando ya había terminado, una periodista me pidió que le conteste unas preguntas para un video. Nos apartamos a un rincón tranquilo que es ahí en el fondo de esta foto. Parado entre la pared y el árbol, repetí los conceptos vertebrales de la charla y alguna otra cosa, y al final me pidió que contara hace cuánto me dedicaba al periodismo y qué me había llevado a elegir esta carrera. Me di cuenta, y se lo dije: hace unos días cumplí 15 años trabajando como periodista (y 10 como profesor). Y le dije que, como muchos, me había despertado la vocación de chico una película con esos héroes románticos del periodismo paladín de la verdad. Pero le dije también que también me daba cuenta que ya no me interesaban más esos héroes románticos, y algo así como que lo que hoy me apasiona y me preocupa son los profesionales que hacen el trabajo de todos los días para servir a los públicos.

Después de esta suerte de gira sigo creyendo que profesionalizar el trabajo periodístico, el trabajo de todos y cada día, es la primera salida a muchas crisis actuales. Ojalá arranque 15 años muy profesionales.