¿Por qué caben los emprendedores/empresarios en Podemos?

En una entrevista el pasado agosto Carolina Bescansa dijo: “en Podemos no nos sorprende que nos respalden los empresarios”. Esto, que confirma el CIS, pudo sorprender a muchos de los que juzgan a Podemos con trazo grueso, poca información, mucha soberbia y mala leche.

Justo cuando salía publicada esa entrevista yo vendía la empresa que tenía con unos socios compañeros de aventura a una multinacional que cotiza en el NASDAQ. No me hice rico pero era eso o un futuro imposible. Se salvaron y mejoraron las condiciones de los quince empleos. Nos hubiese gustado ser grandes pero no pudimos. Era complicado hacer tecnología en España y competir contra multinacionales, y que tus “potenciales clientes naturales” en España prefiriesen comprar a las grandes multinacionales que nos copiaban porque nosotros éramos muy pequeños. Los impuestos de la venta son mayores que las modestas subvenciones recibidas y la deuda se pagará. Mejor resultado para el estado que Bankia pues.

Si hubiésemos quebrado quedarían unos salarios modestos y cotizaciones sociales pagadas a lo largo de los años, gente que durante un tiempo tuvo un sueldo pero nadie se habría hecho rico ilícitamente. Los emprendedores ganábamos menos de la mitad que en nuestro trabajo anterior, después de poner nuestros ahorros. Mejor que Bankia en la cual su dirección se hizo millonaria quebrando una institución tricentenaria, que cuando fue dirigida anteriormente por directivos con salarios modestos funcionaba perfectamente.

Siete años complicados, antes fui hijo de familia trabajadora, estudiante de colegio y universidades públicas, soldado en la mili, becario, trabajador en una pyme y en una multinacional. Una realidad vista desde distintos ángulos. Ángulos todos ellos desde abajo.

Entiendo las limitaciones salariales que propugna Podemos porque ninguno de los socios doblamos el salario neto del salario menor. Los contratos eran indefinidos, y hubo meses donde los socios no cobrábamos. Son ilógicos los EREs en empresas donde aumentan los bonus y salarios directivos aún cuando bajan los beneficios o incluso hay pérdidas. Entiendo las limitaciones en los salarios políticos porque a veces hay que sacrificar algo por hacer algo apasionante y servicio público a la vez. Porque es mentira que para atraer a los mejores haya que pagar mucho, es como decir que los médicos de ONG que tienen un salario modesto no son competentes, cuando son los que resuelven en condiciones más difíciles. Entiendo muy bien esas cosas que dice Podemos y que con tanto se desprecio se critican por tanto liberal de salón como hay España, esos tanto predican poco o nada crean.

En un mundo donde el socialismo real, que el estado nos emplee a todos se ha demostrado no viable en el largo plazo, estamos condenados a emplearnos los unos a los otros, incluso a lo largo de la vida se puede estar en ambos lados. Muchos pasamos por ambos estados, ser empleador unas veces y empleado otras. En ambos contextos hay que actuar éticamente.

Que no se llamen empresarios los directivos-trabajadores que dirigen ex-monopolios con salarios millonarios, expoliando tanto a trabajadores como a pequeños accionistas. Empresas como las energéticas funcionan hoy peor que hace 30 años. Hace 30 años España tenía una red eléctrica que funcionaba, y la factura era menor en porcentaje de la renta familiar que ahora, y los directivos no multiplicaban por cientos un salario normal. En los 80 un televisor en color valía 100.000 pesetas, el sueldo obrero de un mes, hoy una tele con todo 400€, menos de un salario mínimo. Se ha innovado, mejorado, abaratado costes y precios y es más asequible a la gente. La electricidad en cambio, al revés, mismo bien pero mucho más caro ¿Esa es la productividad de los que se autoasignan salarios de millones de euros? ¿Esos son los que dicen “que aportan valor”? Esos, los que dan lecciones sobre tener que trabajar más y cobrar menos. Esos de los que ya sabemos que están tomando copas y comprando lencería en días laborables a las 3 de la tarde.

Indigna que se llamen empresarios, ni crean empresas ni empleo, no saben lo que es llevar al banco un TC1 de la seguridad social. Borjamaris de cuatro apellidos “colocados” a dedo. Otros, que son meramente herederos empresariales, hablan con vehemencia de la importancia del esfuerzo cuando el único esfuerzo que conocieron es el de la cigüeña que les dejó en el hogar conveniente. Hablo, por ejemplo, de eso autollamado Círculo de Empresarios.

Otros, los de los puros en los palcos de los estadios de futbol. Esas grandes empresas que drenan las ayudas de I+D para ellas, que dictan el BOE a su medida, que nunca acaban una obra pública sin triplicar su precio ni asumir su mala planificación. Esas grandes empresas que envían cartas a los pequeños proveedores para amenazar con no comprarles si se dan de alta en el IVA de caja o intentan forzar cobrar en los plazos legales. Esas grandes empresas por las que el gobierno se parte la cara en Bruselas para mantenerles las ayudas fiscales declaradas ilegales mientras envía inspectores a las bodas para ver si la factura de la orquesta lleva el IVA. Esas grandes empresas que luego entre sus borjamaris sentarán a esos políticos en sus consejos de administración. Esas grandes empresas que son el mal llamado Consejo de Competitividad siendo los reyes del monopolio u oligopolio.

Nadie cree ya en casualidades. Curioso ver como algunas grandes empresas favorecidas con grandes contratos públicos de tecnología y gran parte de las ayudas al I+D cuando adquieren PYMES tecnológicas también lo hagan como puerta giratoria familiar , o bien para buscar nuevos favores de los organismos públicos. Cero complejos, cero vergüenza.

Empresarios son los panaderos que a las 3 de la madrugada encienden el horno, pequeños industriales que viven en su fabrica, comerciantes que están 12 horas de pie en su tienda, gente que no será millonaria, y que parte de su satisfacción es crear empleo, y que sufren si se ven obligados a despedir cuando ya no queda otro remedio.

A veces no es posible decir esto cuando uno es responsable de pagar nóminas, cuando la libertad de expresión es limitada, cuando la prudencia aconseja a tener el candadito en twitter porque cualquier represalia puede impactar a otra gente.

Muchos pequeños empresarios han estado engañados por los de arriba haciéndoles creer que “eran de los suyos”. La crisis les ha devuelto a la realidad, han visto a los que se ha rescatado y los que han sido dejados a su suerte. El 99% de los empresarios son también trabajadores y son gente de “abajo” siendo son los que crean la mayor parte del empleo.

Eso lo ha sabido reconocer Podemos y expresamente Juan Carlos Monedero en la Asamblea Ciudadana de Podemos en Vistalegre.

Ahora ya con la libertad de expresión recuperada digo lo que pienso, que crear empleo siendo honestos y teniendo un gobierno honesto Sí se Puede.

@juanmateu