Los desalojos en la alfombra roja.
El Gobierno de la Ciudad hizo efectivo el desalojo a la Villa Hollywood en la barrio de Palermo. Como se completa la fotografía PRO en la zona más codiciada de la ciudad.
En el año 2009 una noticia recorría los portales de casi todos los medios locales: el Gobierno Nacional había decidido utilizar parte de los 45 mil metros cuadrados que pertenecían a la ex Bodega Giol en el barrio de Palermo, para la construcción del Ministerio de Ciencia y Tecnología de la Nación. La gran incógnita era qué pasaría con la Villa Hollywood donde vivían más de 30 familias.
Caminar por la calle Godoy Cruz desde Cabrera hasta Santa Fé y no preguntarse qué es ese enorme edificio que se extiende a lo largo de más de 10 cuadras al costado de las vías del tren es un poco extraño para quienes son curiosos observadores. La respuesta histórica es que allí funcionó la famosa Bodega Giol, una bodega familiar que para el centenario de la Patria era considerada la más grande del mundo. Para Alberto, un jubilado de Palermo que concurre al Centro de Jubilados “Primero la Patria”, la actividad que había en el lugar era impresionante, él era chico pero su papá le recordaba siempre que ahí funcionaba uno de los orgullos argentinos.
La realidad política de nuestro país también se puede ver en lo que sucedió con la empresa Giol, compra en manos de bancos, estatización y finalmente la quiebra. Esa historia no terminaría ahí: a fines de 1999 con el Gobierno de Menem despidiéndose del poder, la pobreza en alza, la desocupación cada vez más protagonista, los barrios de emergencia, villas o asentamientos comenzaron a ser la única forma de vivienda que muchxs argentinxs y extranjerxs que residían en el país consiguieron para subsistir.

“Hace más de 10 años vimos como algunos cartoneros se empezaron a meter en los galpones de la ex bodega y no se fueron más”, cuenta Norma una vecina que es parte de la Junta comunal del barrio que está convencida que esa no es forma de vivir, “merecen un lugar mejor”, reclama. Norma se refiere a cómo se fue creando la Villa Hollywood, el asentamiento rodeado de productoras, canales de televisión, galerías de arte, centros comerciales y el Polo científico que convivían con lxs trapitxs y cartonerxs que habían encontrado en el edificio lindante con las vías del tren San Martín su lugar para vivir.
Manual PRO de malas costumbres
El 25 de abril iba a ser un día más en la vida de quienes residian en el asentamiento de Palermo, pero una decisión del juez Sebastián Casanello cambió los planes, un mega operativo de la Policía Metropolitana se acercó a la zona de Juan B. Justo y Soler para dar cumplimiento con la orden de desalojo. A las 6 la mañana efectivos policiales ingresaron al lugar para llevar a cabo el procedimiento y durante el mismo 14 mayores y 8 menores de edad se encontraban en el lugar. Según María Paz militante del FPV de Palermo, que hace más de 8 años que trabajan junto a los habitantes del asentamiento, “el operativo fue muy violento, sacaron a las personas de los pelos, no fue un desalojo acordado, no dejaron entrar a nadie al lugar y les dieron un subsidio que no resuelve su problema habitacional”.
Más de 30 familias habían hecho de ese lugar su casa, las condiciones en las que vivían no eran buenas, se puede decir como sostenía Norma que “así no se puede vivir”. El día del operativo funcionarios del Gobierno de la Ciudad se hicieron presentes en el lugar para dar respuesta a los habitantes del asentamiento más codiciado de Palermo. Cargaron sus cosas en dos camiones de mudanzas y se lxs traslado a algún refugio perdido en la ciudad y de esa manera dieron solución a la necesidad de vivienda de quienes habitaban la Villa Hollywood.

“Lamentablemente aún existen fuerzas políticas que miran al otro con la nuca, que nunca se ocuparon de la situación de estas familias, que las estigmatizaron con la conveniencia de los medios de comunicación y que a la hora de desocupar un predio (donde posiblemente ya existan intereses inmobiliarios) terminan entregando subsidios y no soluciones reales” sostiene Gonzalo, militante y referente barrial, al tiempo que cuenta que desde La Cámpora Palermo habían colaborado con lxs trabajadorxs para que armen su cooperativa de trabajo, que estaba funcionado muy bien y que se abría una ilusión entre tanta tristeza a causa de la situación de crisis que está viviendo el país.
La foto de los terrenos de la ex bodega ya no es la misma, pareciera que ya no existen como en otras épocas, y al menos en Palermo, la pobreza, la marginación y la baja calidad de vida que algunxs cargan en sus historias tal vez desde varias generaciones. Por el momento el silencio sobre lo que se hará en ese predio es lo único que se escucha, aunque en algunas páginas de internet de famosas constructoras ya se pueden ver esos enormes edificios que completarán la fotografía a lasque el Gobierno PRO ya nos tiene acotumbradxs. Las puestas en escena son lo suyo, las personas bien gracias.
Juan Manuel Vazzano
Taller de Producción Gráfica II /Cátedra II/ ISER-UNLP