“Una lección a los pintamonas y besa escudos.”

“Una lección a los pintamonas y besa escudos. A los que hablan demasiado. A los que ponen siempre mala cara. Que no aceptan un banquillo. Madridistas de boquilla. A los que piden renovación cada día” Josep Pedrerol decía después de la actuación del Chicharito frente al Atletico de Madrid.

He de confesar que son dos los equipos de mis amores: El club de mi ciudad, Querétaro y, el club que me hizo amar un país, el Manchester United.

Recuerdo bien el momento en que me entere que Hernandez iba camino hacia Inglaterra. Yo y mis escasos quince años, no creían que (como todo buen mexicano) un compatriota la rompería en tierras europeas. Fue hasta después de un año, cuando el mexicano tenia veinte goles y disputaría la final de la Champions League frente al Barcelona, que mi boca se cerro de forma abrupta. Es entones que mi percepción cambio, a pesar de todas las cosas malas que había vivido.

Pasaron los años y mi mente fue cambiando lo suficiente como para saber, que Hernández no tendría lugar en los Red Devils. — ¿Donde iba a dar? — si no tenia minutos. — ¿Donde iba a dar? — que hasta Falcao, lesionado, tenia mas clasificación de jugador top del mundo.

El jalisciense cerro mas bocas de las que debía cuando se informo que llegaría a la capital española.

Todos los mexicanos se revolcaron y afirmaron que el no tenia nada que ofrecer a un club tan grande como el Madrid. Pero si es que vienes del mas grande de Inglaterra, tus palmares no pueden bajar. Eres ahora un jugador de punteros de tabla.

Corren los meses, Hernandez tiene buenas actuaciones pero nadie lo toma en cuenta para seguir en las filas madrileñas. Hasta que un buen día, repitiendo las palabras de Pedrerol. “Este chaval, a colocado al Madrid a camino de la undécima”

Los tiempos en mi país son mas difícil que nunca. A mi percepción juvenil y de mis pocos años de experiencia fuera de la zona de confort.

Si leen mi articulo de “400 pesos mexicanos” se daría cuenta de que mi vida dio un giro competo. Uno escoge si ese tipo de vivencias lo destruyen o lo hacen mas fuerte. Yo en cambio, decidí derrumbarme un buen rato.

Pero diré, que hay que fijarse en el mérito de las personas a quien admiras, para darte cuenta de que no todo se acaba, aunque tengas un día lleno de desastres.

Hoy en día, al momento de escribir estas lineas, debo agradecerle rotundamente a mi compatriota en tierras europeas.

Él no solo representa los valores del madridismo. él representa los valores que cada ser humano de tomar, debe seguir y mas que nada, debe guardar muy arraigado en su memoria.

One clap, two clap, three clap, forty?

By clapping more or less, you can signal to us which stories really stand out.