Romper el techo de la paridad, la gran lucha femenina.
Según la Fundación Atenea y la ONU, la paridad de género política en Argentina llegó a su tope si no se producen nuevas reformas paritarias.

Mientras Marina retira a su hijo del colegio, con una mano lo toma para cruzar la calle , con la otra sostiene su celular y resuelve la pérdida del portafolio de su pareja, y a su vez, en su cabeza, organizar la cena, reunión de trabajo, la tarea para mañana y el cumpleaños de su hijo. Las mujeres son multitasking, pueden resolver varios problemas a la vez con gran rapidez y sin techo para ello, pero las que también deciden involucrarse en la política el techo es bajo, según un informe de paridad política de la Fundación Atenea.
El último informe de la Fundación Atenea y la Entidad de las Naciones Unidas para la Igualdad de Género y el Empoderamiento de las Mujeres, asegura que la representación política de las mujeres en Argentina ha llegado a un techo difícil de romper sin nuevas reformas paritarias, aún así siendo Argentina uno de los mayores países en el desarrollo de Igualdad de Género en América Latina.
Si bien en algunas provincias como la de Buenos Aires, existe una Ley de cupo femenino en las que el 30% de las listas deben estar formadas por mujeres, el informe revela estadísticas verdaderamente llamativas. Entre ellas, que solo el 2,9% de los intentendentes de la provincia de Buenos Aires son mujeres y solo el 13,6% de los cargos ministrales están ocupados por alguna persona de género femenino.
Gisela Ghigliani, acababa de llegar al supermercado cuando respondió el llamado. “Cuando me involucré en política tuve que contratar a otra mujer para que haga las tareas domésticas” cuenta con indignación la médica y concejal del FPV por Bahia Blanca y presidente del Concejo de las mujeres de la misma Ciudad. También, asegura que “Los mayores espacios de discusión en el Concejo Deliberante se dieron cuando hubo mayor cantidad de mujeres”.
En la Cámara de de Diputados existe una comisión dictaminadora permanentes para temas vinculados con los derechos de las mujeres, pero todavía no existe una Unidad Técnica que apoye a las legisladoras y los legisladores en la trans — versalización de género en el debate y la legislación producida. En cambio, en el Senado existe una bancada femenina que ayuda a promover que las cuestiones referidas a la igualdad de género lleguen a ser tratadas.
Para Carla Pitiot, diputada nacional y Secretaria de la mujer del bloque del Frente Renovador, hoy en día “se tranquilizaron las conciencias”. Cuenta que no pudieron avanzar con una legislación que pudiera acompañar mas a la participación política femenina. “Nos dormimos con con la Ley de Cupo femenino del 30%” asegura Carla. Además de ser diputada, fue asesora del informe de la Fundación Atenea y la ONU, emitido hace días.
Cuando nos metemos con los roles que ocupan las mujeres en la administración pública, es muy común la tendencia a creer que el hecho de ser mujeres las vuelve mas capaces para los temas relaciones al desarrollo social, salud o prevención. Este percepción, se refleja en un informe de 2016 consignado en el Plan Nacional de Acción para la Prevención, Asistencia y Erradicación de la Violencia contra las Mujeres, basadas en datos de CIPPEC y ASAP, donde la mayor presencia de mujeres estaba en carteras del área social.
La diputada Pitiot, dice que en su experiencia, “los logros mas grandes en temas referidos a la igualdad de género, fueron colectivos junto a los hombres”. Logros que por momento son olvidados y otros encajonados, mas al asegurar que solo un hombre es integrante de la Comisión de la Mujer de la Cámara de Diputados. Dato que no es menor para entender que la falta de paridad de género, todavía es un tema que debe ser primordial para la Argentina, aún siendo uno de los países con mayor desarrollo de igualdad en Latinoamérica.
Otra de las grandes trabas culturales que impiden la paridad de género político, son las tareas domésticas que según el informe de Atenea, el 75% son llevadas a cabo por mujeres. “ Una de las principales preguntas que me hacen es: ¿Cómo haces para completar las tareas del hogar?” cuenta Carla Pitiot. Otra dificultad se le agrega a Valeria Etchegaray, presidenta del Concejo Escolar de la Municipalidad de Guaminí quien dice que en localidades chicas es mas difícil, ya que el pensamiento patriarcal es mas fuerte que en las grandes urbes.
Ya conociendo todos los problemas y trabas que se presentan, es hora de repensar como se sigue con la lucha por la paridad de género, no solo política, sino también en la sociedad en general. Una Unidad Técnica en el Parlamento y una nueva modificación en la Ley de Cupo Femenino, son necesarios pero no alcanzan si no tenemos en cuenta a dos de los lugares donde se han dado las verdaderas luchas culturales: las instituciones educativas y la calle. Son los dos lugares donde el discurso de la “igualdad”, tienen que ser moneda corriente.