Cartas a Victoria XXI

Imagen: A Cure for Wellness, 2017

Victoria,

Me apena haberme ausentado todo este tiempo.

Tengo tanto por decirte, pero muy poco por escribir.

No sabes cuanto me cuesta concentrarme en mi trabajo sabiendo que tu, padre… familia en total, se encuentran demasiado lejos, necesitando de mi como nunca antes. Ahora mismo el trabajo me inundado tanto que no hallo minutos para dedicártelos, es por eso que he sacrificado un poco de éste para reseñar como me va en esta carrera por la superviviencia llamada vida.

Entiendo cuan exasperada has de estar por contar los días que nos quedan para volvernos a conocer, lo se porque yo también lo he venido haciendo, desde el primer día que me fui.

No tengo nada más que decir excepto que todas estas últimas noches han sido demasiado crueles. El no tener a der Maler como respaldo, me ha restado un poco de fortaleza para prevalecer a las inclemencias de este estilo de vida que llevo, pero no es la gran cosa, porque se que se le ha asignado una mision urgente y de infinita importancia, que es la de ayudar a padre en su sanación.

Me gustaría poder entrar en mas detalles pero mi tiempo es muy limitado. Este concurso cada vez se pone más reñido y me odiaría si la «empresa» que he construido desde sus cimientos llegara a fallar por segunda vez consecutiva porque si para algo vine fue para ganar, por ti, por mi familia, por mis amigos, por todos a quienes amo en este mundo y el otro.

En medio de la fría noche de Munich, Juan Pablo Malo

P.D. Debo estar soñando porque este escenario solo es posible en mis más aterradoras pesadillas. Estos últimos 4 meses han solo se equiparan con 100 inviernos de los mas tenaces. Solo quiero que al despertar alguien me diga al oido que todo esta bien, que no hay nada porque preocuparse, que el Gran Arquitecto anduvo por aquí.

Escrito originalmente un sábado 1 de julio de 2017.