Decálogo para Empresarios y Ejecutivos: RBSP
Vale la pena repasar el decálogo de uno de los hombres de negocios más importantes de nuestro País (México), publicado en Julio de 2010 por la revista Expansión.

“Si queremos un México próspero, necesitamos fomentar una verdadera cultura emprendedora”. Ricardo B. Salinas Pliego
En ésta época del boom de Emprendimiento, y los retos de la Economía Digital:
- Lo primero es que tienes que conocer y comprender de qué se trata el negocio: ¡Conócelo a detalle o no le entres!
- Nunca olvides que el propósito central de cualquier negocio es producir más y mejores productos o servicios… siempre al menor costo posible, logrando así la preferencia del cliente. La preferencia se manifiesta como ventas crecientes, cualquier otro indicador es mera ilusión óptica.
- Es esencial vivir y respirar un ambiente de economía extrema: los recursos nunca sobran.
- No dejes pasar buenas oportunidades de crecimiento; pero ten mucho cuidado con la trampa de la sobre-expansión, en especial evita soñar con nuevos negocios cuando no tienes al personal capaz de ejecutarlos.
- Como empresario o ejecutivo, la responsabilidad del negocio es tuya, no de tus subordinados. Cuando delegas autoridad y responsabilidad, debes mantener una cercana y constante supervisión sobre las personas delegadas.
- Siempre debes estar alerta sobre cómo mejorar los procesos, ahorrar costos, subir ventas y bajar gastos. Aprende y usa el método de Kaizen.
- Debes estar dispuesto a tomar riesgos, siempre que el riesgo sea justificado y el negocio, o la iniciativa propuesta, presente una probabilidad razonable de ser rentable.
- Un empresario siempre busca nuevos horizontes y mercados desatendidos en territorios foráneos.
- Siempre debes respaldar tus productos y servicios con una muy amplia garantía de satisfacción para el cliente y en caso de duda, decide siempre a favor del cliente.
- Si tienes éxito y te vuelves muy rico, considera que la riqueza es para trabajarla y ponerla al servicio de la gente. Recuerda tus responsabilidades para con tus empleados, socios, accionistas y el público (de hecho mi amigo Carlos Slim nos recuerda que sólo somos administradores temporales de la riqueza).