¿Pasión o compasión?

En mi vida siempre creí que las verdaderas razones estaban en el corazón y no el cerebro, años mas tarde descubriría que las cosas no son como nos las pintan en los programas diurnos o las historias que cuentan nuestros padres, está era la vida real.

Hace tiempo conocí a una chica se llamaba Laila, la conocí acompañando a una amiga de la que yo estaba enamorado, cierto es dar a conocer que ella también me daba ciertas licencias aunque ella estuviera de novia con otra persona, era un juego bastante peligroso pero como tal demasiado excitante. En fin, cuando me la presento yo me encontraba absorto por mis pensamientos porque no creí conveniente meterme en su conversación ya que yo solo había ido porque no quería volver a casa temprano, estaba con los ojos cerrados producto del viaje hacia el lugar (nos encontrábamos en un hospital), al conocerla supe que era una muy buena amiga de la chica que yo era amante, sin embargo una fuerza mística de las que solo se oyen en los mas recónditos deseos del corazón me hizo quererla de inmediata, podrán pensar ahora que yo estaba predestinado a tener que pasar por eso suplicio de amar a dos mujeres que eran mejores amigas, vaya que tienen razón. Hablamos de muchas cosas durante esa visita, desde lo que hay que comer un día de verano hasta lo que no hay que ponerse para una fiesta. Esa misma tarde al despedirnos y camino de regreso, logre darle un beso a la que hasta ese día era la única chica a la que amaba, créanme en decirles que si no hubiéramos ido a ese lugar ese día, hubiera sido el logro mas importante que tendría a los 17 años, sin embargo no fue así, pensaba en Laila y en lo mucho que me había impactado su dulzura y ternura. Laila era una chica de 1.65 metros, de contextura delgada, ojos cafés y cabello ondulado. Básicamente ese viaje de regreso a mi casa fue demasiado largo, quería llegar a casa para poder agregarla al facebook, tenia que conseguir alguna excusa para que mi nueva conquista me llevara a visitar de nuevo a su mejor amiga, sin que ella notara que yo estaba intentando otra cosa. No fue el resultado esperado se notaba que ella se daba cuenta que me moría por ver a Laila, decidí que entonces tendría que ser yo quien tomara la decisión e ir a verla de nuevo, pero no me atreví porque me daba miedo saber que ella me rechazaría, dado que al parecer sabia que yo tenia algo con Mery. No quería quedar como un pendejo tampoco, así que el tiempo paso yo no volví a visitarla y al final, Mery siguió a su novio y me dejo en la nada. Fue así que quede eternamente enamorado de Laila, solo alimentando mi imaginación y las múltiples ocasiones que hubiera tenido de haber sido mas atrevido. Pero esto no fue el fin de mis experiencias ella tendría una sorpresa mas para mi en mi etapa de universitario, pero eso se los contare mas adelante.

Gracias por leer esta historia, es un pasatiempo mientras espero mi café, estoy algo aburrido desde que a papá lo privaron de sus beneficios en el trabajo (lo despidieron) y busco la manera de encontrar distracción, encontrarán que mi vida es muy divertida. Muchas bendiciones hasta una próxima edición.