La mujer, cosa de hombres

¿Quién asume los roles femeninos y masculinos en casa?, ¿qué tan importante es la igualdad de funciones en nuestra familia?, ¿debo sentirme querida porque en casa destaquen siempre lo guapa que puedo ser?, ¿cómo afecta todo esto en mi relación con los otros?

Con estas preguntas no quiero decir que este mal que los padres, hermanos destaquen lo guapa que puede ser su hija, pero ¿qué pasa si suelo acentuar sólo en esto y no en lo valiente, lo observadora, lo comunicativa que puede llegar a ser la niña?; y si en cambio resaltamos estas virtudes de fortaleza y capacidad a nuestros hijos varones dejando un poco de lado la belleza externa, ¿qué imagen se forjan los niños?.

La familia es el claro ejemplo de cómo los niños absorben esta diferencia o igualdad de género vistos en los roles que mantienen sus padres en casa. Las actitudes, los comportamientos y lo que se les dice a los niños establecen la primera visión del mundo que ellos van a tener en relación a los hombres y las mujeres.

Para lograr una educación equilibrada, se debe llegar a un consenso de cuáles serán los valores que se van a impartir para educar a nuestros hijos. ¿A que van a jugar?, ¿qué roles tendrán en casa?, ¿habrá diferencia a la hora de hacer las tareas del hogar?, ¿cómo vemos a los otros?… Abrir un análisis de reflexión en casa ayuda a que los niños puedan intercambiar opiniones en relación a lo que ven, generando un debate sobre las distintas formas de discriminación que se viven en la sociedad.