Prácticas para mentores de Academia Hack
Algunos “tips” para aplicar en las clases del bootcamp

En recientes juntas de mentores, hemos llegado a conclusiones muy importantes. La primera es que, como mentores, podemos (y debemos) mejorar nuestras prácticas pedagógicas, a nivel individual. Esto, a fin de que los conocimientos que impartimos lleguen a los cursantes de la manera más clara posible y puedan sacar el mayor provecho de los mentores durante el bootcamp. La segunda, es que debemos buscar una “estandarización” de nuestra forma de dar las mentorías, con el fin de reducir la diferencia de “estilos pedagógicos” entre todos los mentores, así como la improvisación por la que transitan los nuevos mentores cuando dan sus primeras clases. Y la tercera y última conclusión es que debemos describir el contenido de todas las clases a fin de establecer los puntos más importantes que deben ser impartidos en cada una, de modo que los nuevos mentores sepan, a un nivel más alto de detalle, cuál es el contenido que deben dar y así, reducir las diferencias de contenido entre una cohorte u otra. Adicionalmente, se espera que todo lo anterior nos facilite el proceso de transición y adaptación cultural de cara a la internacionalización de la Academia.
Antes de enumerar los “tips”, quiero asegurarme de que todos los mentores tengamos claros 2 circunstancias:
1.- Estamos influenciando positivamente a un grupo de personas
Estamos haciendo una labor que, probablemente, cambie el futuro de algunas personas. Tenemos testimonios suficientes que lo confirman y además nos dejan en claro que venimos haciendo bien algunas cosas. Hay una especie de “magia”, cada vez más tangible y documentada, que ocurre al finalizar el bootcamp que hace que el esfuerzo hecho durante 4 meses, tanto por cursantes como mentores, sea muy bien recompensado. Aún cuando tenemos mucho por mejorar, los niveles de satisfacción que deja el bootcamp, generalmente, nos sorprenden; los cursantes quedan pidiendo “segundas partes” del bootcamp, o dicho de otra forma, nuevos productos que les permitan no desligarse de Hack. Presenciar cómo una persona sin conocimientos de programación, luego de 4 meses, termina siendo un recurso muy valioso en una empresa y saber que influenciaste ese proceso de transformación para que terminara de esa forma, es muy motivador e inspirador. Particularmente, los casos de cursantes que vienen de otros oficios o áreas profesionales y se “reinventan” gracias al bootcamp, me dejan una gran satisfacción. Eso nos hace privilegiados, pues no muchos pueden tener una influencia tan directa e importante sobre un grupo de personas, pero también nos obliga a ser mejores.
2.- Nuestras clases no siempre gustarán a todos
Y tenemos que aprender a vivir con eso: estar conscientes y adquirir la inteligencia emocional para manejarlo. De hecho, es normal; los cursantes son seres individuales, tienen expectativas y tendrán opiniones distintas, tanto del bootcamp como del equipo Hack. Unas serán favorables y otras, no tanto. Tenemos la labor obligatoria de sacar lo bueno de todas las circunstancias y, en ese sentido, es importante recordarnos que nuestra labor trasciende cualquier opinión particular. Tanto como equipo como individualmente, debemos desarrollar una personalidad sólida y clara como instructores y así evitar ser susceptibles a cualquier circunstancia desfavorable que, seguramente, se presentará. Aún ante esta realidad, nuestro proceso de mejora como instructores no debe parar.
Dicho esto, les comparto entonces una serie de prácticas que considero útiles. Algunas las aplico actualmente y puedo dar fé de su utilidad. Estoy en el proceso de comenzar a aplicar las restantes. Si alguna de estas recomendaciones no queda clara, cosa que es probable ya que esto es solo un texto, será un gusto explicártela en detalle.
3.- Intenta que cada clase sea memorable
Sin dudarlo. Desarrolla un estilo resaltante y úsalo para que sea el “ancla” de las ideas que quieres transmitir. Aprovecha cualquier recurso que tengas: frases curiosas, humor, rutinas en la pizarra, numeraciones, etc. Hay algo que los cursantes valoran más que la misma clase: cómo los haces sentir. Por lo tanto, hazlos sentir algo que recuerden y ciertos conocimientos (no todos) quedarán “tatuados” en sus mentes.
4.- Ofrece el índice de los temas del día
Aprender con una estructura mental de lo que se va a ver es muy favorable o más bien, básico en el proceso de aprendizaje. El mentor debe tener una guía estructurada o índice de las ideas que quiere enseñar ese día. Esta guía debe darse a los cursantes antes de la clase o al momento de comenzarla. “Es más fácil armar el rompecabezas si lo has visto armado previamente”.
5.- No descuides los macro conceptos
Muchas veces, no entender cómo hacer algo proviene de no entender para qué sirve o dónde encaja dentro de todo lo que ven en la clase (the big picture). Un macro concepto es la idea que da estructura o contiene todos los conceptos individuales que serán introducidos en la clase. Los macro conceptos son clave en el entendimiento de la clase del día y orientan al cursante en saber qué buscar para complementar lo visto. Por lo general, una clase solo tiene un macro concepto o dos, a lo sumo. Inicia la clase explicando la idea principal y así podrás pasar con confianza a explicar los conceptos particulares que conforman la “gran idea” del día. Hacer un resumen histórico del origen del tema o narrar alguna vivencia anecdótica relacionada (si la tienes) son una buena entrada para dar un macro concepto.
6.- Escoge clases con temas que te gusten
Si el tema de la clase no te emociona, ¿cómo esperas despertar interés en los cursantes? Escoge clases que te emocionen, prepárala para que sea memorable y cuando llegue el día, dicta la clase con entusiasmo, y si no te sientes con la energía requerida, compórtate como si estuvieses entusiasmado. Si por alguna razón no te resulta posible lo anterior, puedo recomendarte que busques un mentor suplente (si es posible).
7.- Genera el material teórico
Recopilar o crear material teórico de los temas y dárselos al grupo antes de la clase, te llevará a otro nivel. El Flipped Teaching plantea que los cursantes deben ir a clase con la base teórica, con dudas y con mucho interés. Las clases deben usarse para asentar conocimientos mediante la práctica, la participación y la resolución de dudas activas (modelo de aprendizaje constructivista). Sobre el Flipped Teaching les escribiré luego.
8.- Diseña la dinámica de práctica
Como en el tip anterior, el Flipped Teaching plantea diseñar la dinámica de práctica que se aplicará en la clase, bien sea recopilar o crear ejercicios que puedan verificar los temas que serán ofrecidos en el material teórico y cubran las ideas esenciales de la clase. Estos ejercicios deben ser resueltos antes de usarlos en la clase a fin de anticipar posibles errores y reducir improvisaciones.
9.- Sé empático y ten mucha paciencia
Aunque suene cliché y redundante, puede resultar necesario recordar de vez en cuando que estamos tratando con personas. Personas que son únicas y que tienen sus particularidades, ritmos y dinámicas de aprendizaje propias. No son pocas las veces que algún cursante siente la necesidad de que le repitan “todo desde el principio” y, justamente, en esos casos es donde debemos encontrar un equilibrio entre resolver las dudas y continuar con la clase. Debemos ponernos en los zapatos de los cursantes menos aventajados en pro de que todos los cursantes (la mayoría) se mantengan dentro del rango de entendimiento del curso entero. Debemos tener paciencia para repetir las ideas que dejaron dudas, con enfoques distintos para procurar la comprensión. Una misma duda puede tenerla más de un cursante, por eso no debemos subestimarlas.
10.- Cierra la clase con un resumen
Recomiendo hacer, al final de la clase, el “resumen del día” sobre lo aprendido. Sirve para verificar que todos los temas planeados fueron cubiertos (o no) y, adicionalmente, contribuye a fijar el conocimiento en el cursante.
11.- Comprueba el entendimiento individual
“La educación implica la exposición adecuada de lo que has aprendido”. Dicho de otra forma, el cursante demuestra su entendimiento participando en clase o con exámenes/pruebas. Por lo tanto, haz preguntas durante la clase; despiértalos, actívalos, sondea cómo va la comprensión de tu clase, individualmente. Aplicar un examen exprés para verificar el entendimiento del grupo no es una mala idea.
12.- Colabora con otros mentores
Si consigues un ejercicio ilustrativo y cool que un mentor pueda usar en una clase específica, hácelo llegar y plantéale el motivo. Lo mismo aplica con algún concepto importante de la clase, algún enfoque explicativo, etc. Al enriquecer la clase de otro mentor, estás enriqueciendo la propuesta de mentoría completa. Además, puede darse el caso de que termines dando alguna clase que nunca has dado y, seguramente, desearás que otros mentores hubiesen colaborado de la misma forma con el contenido de esa clase que vas a dar.
Estoy convencido de lo simple y factible que resulta aplicar estos tips. Espero que se identifiquen con algunos de ellos y que, si desean aplicarlos, me comenten cómo les resultan. Estoy resumiendo un grupo adicional de tips un poco más avanzados (sobre estados de ánimo para el aprendizaje y sobre Flipped Teaching) para quienes deseen indagar un poco más en el tema del aprendizaje y la pedagogía. Les aviso.
Para uds., mis compañeros.
